La contaminación de Madrid puede apreciarse desde varios kilómetros. / EFE
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España se encuentra en el ojo del huracán por sus altos niveles de contaminación atmosférica especialmente en Madrid y Barcelona, tras conocerse este miércoles que será denunciada hoy ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por parte de la Comisión Europea (CE).

La decisión, que se votó ayer por la CE, pero no se publicará hasta hoy, supone que la Justicia comunitaria abre un procedimiento para examinar el caso y podría acabar imponiendo una multa a España.

“Estamos a tiempo de evitar una sanción”, siempre y cuando las autoridades afectadas por episodios de contaminación adopten “medidas radicales” para que no se repitan, declararon fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica.

La denuncia podría redundar de lleno en los planes del nuevo equipo municipal del PP en la ciudad de Madrid, que pretende moderar las exigencias de la zona de bajas emisiones, conocida como Madrid Central, instaurada por el anterior Ejecutivo local mediante restricciones al tráfico.

El nuevo Gobierno municipal de PP y Ciudadanos estableció una moratoria a las multas en Madrid Central que arrancó el pasado 1 de julio y tenía previsto extender hasta el 30 de septiembre, pero dos juzgados madrileños decidieron mantener las sanciones al estimar que la protección a la salud y al medio ambiente están por encima de cualquier decisión política.

Bruselas decidió en 2015 abrir un procedimiento de infracción contra España por los excesos de dióxido de nitrógeno registrados en Madrid, Barcelona y el área del Llobregat (Cataluña), basado en la directiva de calidad del aire que daba hasta 2010 a los países para cumplir los límites de dióxido de nitrógeno.

España logró el año pasado evitar la remisión del expediente al TJUE por la aplicación de Madrid Central, pero la decisión del nuevo equipo municipal de levantar las restricciones llevó a la CE, el pasado día 9, a expresar su preocupación por la situación del aire en el país.

La Comisión Europea solicitó entonces por carta a España “un reforzamiento” de la calidad atmosférica para alcanzar el cumplimiento de los valores límite para el año 2020. La decisión europea adoptada hoy supone ya “pasar a mayores”, porque “podría exponernos realmente a una sanción”, añaden las mismas fuentes ministeriales.

En cualquier caso, la sanción “no se impondría de primeras”, sino que se abriría un procedimiento que “en caso de ser considerado” daría lugar a “una sentencia declarativa” de incumplimiento de la ley que obligaría al Estado a tomar medidas.

En España la calidad del aire registró “una ligera mejoría” de todos los contaminantes en 2018, aunque habría empeorado en lo que va de este año, sobre todo en lo relativo al dióxido de nitrógeno (NO2), según el Informe de Transición Ecológica con los resultados de 2018 de la Calidad del Aire en España.

El NO2 es un contaminante cuya principal fuente emisora es el tráfico rodado, particularmente los vehículos que utilizan diesel como combustible.

En 2018, el valor límite horario solo se sobrepasó en la ciudad de Madrid, en 33 ocasiones en la estación madrileña de la plaza Elíptica, que fue la que peores registros acumuló de NO2.

Respecto al valor límite anual, Madrid, el Corredor del Henares, área Metropolitana de Barcelona y Granada, rebasaron las concentraciones medias anuales.

Ante esta situación, el Ministerio para la Transición Ecológica ha ofrecido su cooperación a las autoridades madrileñas y catalanas para la implementación de medidas adicionales para cumplir con la normativa comunitaria en materia de calidad del aire, protegiendo así la salud pública y evitando que el país afronte una posible multa.

La contaminación atmosférica es consecuencia de las emisiones al aire de los gases y partículas derivados de la actividad humana y de fuentes naturales.