El vídeo de propaganda socialista desata las iras de toda la oposición

El documental, en el que aparecen, entre otros, un sacerdote y un ‘skin head’, contrapone el modelo pretendidamente moderno del PSOE con varios estereotipos conservadores

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Poco se va a discutir sobre Europa en la campaña que comenzó la pasada medianoche. En realidad, al menos a la vista de los prolegómenos, la contienda electoral promete estar tan carente de ideas como plagada de barro político, un terreno en el que ya va ganando el PSOE. Los socialistas, sabedores de que poco o nada pueden hacer contra la crisis, el casi único problema que preocupa a la ciudadanía, han decidido que sus mejores bazas pasan por radicalizar los mensajes y fomentar el ya manido estereotipo de las dos Españas. La intención de Zapatero y sus pupilos es apelar a los más bajos instintos de la población, a la que se obligará a escoger entre progresistas o fachas, modernos o carcas.

Así se pone meridianamente de manifiesto en el vídeo que articula la campaña de la formación de Ferraz y que ayer cosechó todo tipo de improperios, no solo en el PP, sino en el resto de partidos de la oposición, que lo consideran un ejemplo de lo que hay que evitar en una sociedad tolerante.

La mayor indignación correspondió al presidente de los populares, Mariano Rajoy, principal destinatario de los dardos del documental socialista, y que acusó al PSOE de «frívolo» por recurrir al «insulto».

El gallego recordó que en el montaje audiovisual aparecen, entre otros personajes, un sacerdote católico que defiende una religión única para Europa y un cabeza rapada alemán que expresa su rechazo hacia los homosexuales. Ambos estereotipos se emplean para advertir contra el voto a opciones conservadoras.

Tales mensajes suponen, según el jefe del PP, tratar a los ciudadanos «como tontos», e intentan «ocultar lo fundamental y lo importante», que es la crisis y «las dificultades que tiene la gente para pagar la hipoteca o los problemas que tienen los empresarios para conseguir créditos».

Aunque reconoció que la democracia consiste en «pensar de forma diferente», el número uno popular apuntó que un Gobierno, «sea de la ideología que sea», debe «atender a las consecuencias de sus decisiones, meditarlas, madurarlas, ocuparse de lo importante y combinar los ideales con el realismo, atender al futuro y actuar con sentido común».

Sin embargo, Rajoy lamentó que esto no suceda actualmente en España y que el Ejecutivo no «dé la talla». Incluso fue más allá al acusar al Gabinete socialista de apostar por el «cortoplacismo» y de estar centrado en la búsqueda de la «frase y del titular».

«Se ha sustituido el pensamiento por el marketing, y eso para un país como el nuestro es letal», resumió el jefe del principal partido de la oposición.

Mientras tanto, en el PSOE se frotaban las manos a costa del éxito del vídeo, amplificado por la polémica. De hecho, los de Ferraz sacaron pecho y explicaron que el anuncio batió ayer el récord de visitas en el portal de internet YouTube España, con 22.000 entradas registradas en 24 horas.

De ahí que, para tratar de estirar incluso un poco más el impacto del cortometraje, el cabeza de lista del PSOE a las elecciones europeas, Juan Fernando López Aguilar, prefiriese dejar a un lado los programas electorales para comentar que el spot recoge «actitudes energuménicas de la derecha que exaltan la desigualdad» y añadir que cuando los populares «se consideran tan aludidos con estas actitudes radicales, están reflejando un profundo trasunto ideológico». López Aguilar recalcó que esa derecha, «hable la lengua que hable», de verdad «existe en Europa», y aseguró que el vídeo pone de manifiesto que esa opción «no puede ganar, ni fuera de España ni dentro de España».

Para desmentir que no solo es el PP quien se siente molesto, el líder de CiU en el Congreso, Antoni Duran i Lleida, aseguró que el anuncio es «muy desafortunado y poco edificante», puesto que, además de las consideraciones morales, «solo servirá para disuadir a la ciudadanía de que vaya a votar».