El Tribunal de Estrasburgo avala sin matices la ilegalización de Batasuna

La instancia encargada de velar por los Derechos Humanos sostiene en su sentencia que sacar a los partidos ‘abertzales’ de la vida política era «una necesidad social imperiosa»

El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos falló ayer de forma unánime en favor de la sentencia que avala la ilegalización de Batasuna y de sus sucesoras. La resolución, que deja sin argumentos a todos aquellos que aún dudan de la legalidad de la Ley de Partidos Políticos y convalida la tesis de que las formaciones abertzales no son sino un mero apéndice de los asesinos, asegura que la actuación contra el brazo político de los terroristas respondió a «una necesidad social imperiosa».

Además, la instancia comunitaria, que tradicionalmente ha sido condescendiente con los abertzales, deja claro que el Supremo no se limitó a considera la ausencia de condena de la violencia por parte de los integrantes de las formaciones ilegalizadas, sino que presentó «una enumeración de comportamientos que permitían concluir que dichos partidos eran instrumentos de la estrategia de ETA».

El tribunal pone de manifiesto indicios como el nombramiento de «terroristas como ciudadanos de honor en pueblos gobernados por Batasuna» o «la participación de un miembro de esta formación en una marcha de apoyo a ETA».

«Se trata de comportamientos muy cercanos al apoyo explícito de la violencia y de alabanzas a personas relacionadas con el terrorismo», sostiene la resolución antes de añadir que el rechazo a condenar los atentados puede considerarse como «un apoyo tácito al terrorismo, en un contexto de terrorismo desde hace más de 30 años y que es condenado por el resto de partidos políticos».

No menos relevante es el rechazo sin paliativos que se hace del argumento esgrimido por los abertzales en su recurso de que el Gobierno español solo pretendía eliminar el discurso de la izquierda independentista vasca. Al respecto, se dice que «otras muchas formaciones separatistas coexisten de forma pacífica en distintas regiones de España».

Como no podía ser de otra manera, la sentencia fue jubilosamente celebrada por todos los demócratas. En nombre del Gobierno, el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, expresó su «satisfacción» porque la decisión judicial «deja muy claro que la Ley de partidos no ilegalizaba ideas, que las ideas se pueden defender en España libremente, pero que hay un límite para la defensa de la democracia, que es la violencia».

Por su parte, el presidente del PP vasco, Antonio Basagoiti, también mostró su alegría ante «una noticia excelente, de 10». «No es que me sorprenda, porque esto es de cajón: unos que defienden el terrorismo y no se presentan a las elecciones, de la misma manera que no dejan a los nazis ir a las urnas en Alemania», razonó el popular antes de añadir que «esto supone que ANV tiene que salir pasado mañana de los ayuntamientos si somos todos coherentes».