El PP recurrirá ante el TC la reforma de la Ley del aborto

Mariano Rajoy tacha de «oportunista, inaceptable e inmoral» el anteproyecto del Gobierno y argumenta que «no hay nada más progresista que poder defender al ser indefenso»

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El presidente del PP, Mariano Rajoy, tildó ayer la nueva ley del aborto de «puro oportunismo político» y de ser «contraria» a la Carta Magna, por lo que su partido recurrirá el anteproyecto del Gobierno ante el Tribunal Constitucional (TC).

El líder de la oposición certificó la posición de su grupo, en contra de la norma, y aseguró: «La vida es el valor más importante de la persona y nada hay más progresista que defender al ser indefenso». A su juicio, esta iniciativa es «mala en el fondo, en la forma y en su motivación. Se hace por puro oportunismo político y contrariando la Constitución, y persigue solo distraer de lo que más preocupa a la gente: el paro y la crisis económica».

Según recordó, ya existen sentencias del alto tribunal que indican que contradice la Carta Magna, algo que, a su entender, «sabe el Gobierno». También hay cuestiones en el contenido de la normativa que suscitan el rechazo del líder conservador: «La ley no ayuda a las mujeres, al contrario, no las ayuda en nada». Y añadió acto seguido: «Las que en ocasiones pasan situaciones difíciles necesitan apoyo, afecto y cariño; y el gran objetivo debe ser trabajar para que ninguna se vea en la necesidad de abortar».

Con todo, se centró en un aspecto concreto: en el umbral de mayoría de edad fijado por el Gobierno en el anteproyecto para proceder a la interrupción voluntaria del embarazo. Según señaló, los menores de 16 años no pueden comprar tabaco ni alcohol y para muchas decisiones de su vida necesitan el consentimiento de los padres, incluso «para ir de excursión». «Todavía estás en un proceso de aprendizaje: falta mucho por aprender y se precisa el cuajo, la potencia suficiente, la serenidad para decidir por ti mismo», resumió.

En definitiva, el líder popular consideró «inaceptable e inmoral» que «un padre o una madre vea que su hija puede abortar sin su conocimiento y consentimiento».

Asimismo, recalcó que la iniciativa no figuraba en el programa del PSOE cuando tuvieron lugar las últimas elecciones generales, en marzo del año pasado. «El presidente del Gobierno pensaba entonces que no le convenía abordar un proceso de reforma de la ley del aborto, pero ahora piensa que le conviene».

En cambio, el PP «no hará nada que no haya sido ratificado en las urnas por los ciudadanos», comentó antes de sentenciar: «Somos distintos, no mentimos y no vamos a hacerlo nunca».

Asimismo, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, que presidió la solemne Eucaristía en honor al patrón de Madrid, San Isidro Labrador, defendió durante la homilía que no se le niegue a ningún concebido su derecho a nacer: «Si se impide que nazcan los niños, la mesa común de la familia humana se irá quedando sin hijos, hasta terminar vacía».

Mientras, la guerra de la píldora continúa. Tras la negativa el jueves del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, a dispensarla sin receta, los hospitales del Servicio Murciano de Salud se han posicionado igual. La Conferencia Episcopal volvió a incidir en la idea de que es «un crimen».