El Estado gastará el año próximo el 7,7% menos que durante 2010

El Gobierno reduce el techo de inversión pública en los presupuestos de 2011 y además empeora sus previsiones sobre evolución del PIB y desempleo, que crecerá hasta 2013

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El techo de gasto presupuestario con el que contará el Gobierno central para 2011 será de 122.256 millones de euros, un 7,7 por ciento menos que el presupuesto inicial de este año, según aprobó ayer el Consejo de Ministros. La vicepresidenta primera del Gabinete, María Teresa Fernández de la Vega, considera que éste va en la línea de la «necesaria austeridad» a la que está obligado en estos momentos. No obstante, las previsiones anunciadas por el Ejecutivo de que el paro no dejará de aumentar hasta 2013 y de que el crecimiento del PIB será menor han provocado que este nuevo rumbo sea muy criticado por la opinión pública.

La número dos del Ejecutivo añadió que el próximo año será necesario un «gran esfuerzo de contención» para así acelerar el proceso de consolidación fiscal y poder ir reduciendo el déficit hasta que se coloque por debajo del 3 por ciento del PIB en 2013.

Asimismo, la vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, explicó que este tope es la propuesta que hace el Gabinete y que antes de aprobarla definitivamente presentará a las comunidades autónomas en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera y a las entidades locales en la Comisión Nacional de Administraciones Locales.

El informe de estabilidad presupuestaria para el período 2011-2013 que la ministra de Economía ha llevado al Consejo de Ministros plantea una reducción progresiva del déficit de las Administraciones en los tres próximos años, hasta cumplir en 2013 con los compromisos adquiridos con la Comisión Europea. Así, en 2010, se prevé que los números rojos de las arcas públicas lleguen al 9,3 por ciento; bajen hasta el 6 por ciento en 2011, al 4,4 en 2012 y al 3 en 2013.

Para conseguir este déficit del conjunto de las administraciones, el de la central deberá ser de un 5,9 por ciento este año, que se reducirá hasta el 2,3 por ciento en 2011, se ampliará al 3,2 por ciento en 2012 y se recortará al 2,1 en 2013. En las regiones seguirá la siguiente evolución: 3,1 por ciento; 3,3; 1,3 y 1,1. En los Ayuntamientos será menor (0,6-0,8-0,3-0,2 por ciento).

Mientras, la Seguridad Social contará con superávit en los cuatro ejercicios: del 0,2% del PIB en 2010, y del 0,4% en los tres restantes.

Según recordó Salgado, las cifras de déficit de 2010 y 2011 reflejan el importe de las liquidaciones negativas de las administraciones territoriales correspondientes a 2008 y 2009.

El grifo también se cerrará para los diferentes ministerios -aunque no se ha hablado de echar el cerrojazo a ninguno, a diferencia de determiandos Gobiernos autonómicos-, cuyos presupuestos se reducirán el 15 por ciento «o más» en 2011, según añadió la ex titular de Sanidad, que evitó pronunciarse sobre el desglose de las partidas pues «ahora no es el momento».

Este tope anunciado no puede compararse directamente con el establecido en 2010, ya que el nuevo sistema de financiación de las comunidades autónomas supone un descenso del presupuesto de gastos debido al menor importe del Fondo de Suficiencia. Por ello, es preciso eliminar el gasto derivado de los sistemas de financiación de las comunidades autónomas y las entidades locales para que la comparación sea homogénea.

Todo este conjunto de recortes y de medidas impopulares para acelerar la reducción del déficit han obligado al Gabinete Zapatero a revisar a la baja la mayoría de sus previsiones, y ahora calcula un mayor desempleo y un menor crecimiento de aquí a 2013.

Así, las medidas del tijeretazo reducirán el crecimiento del Producto Interior Bruto en los tres próximos años y elevarán la tasa de paro en cuatro décimas en 2010, hasta el 19,4 por ciento, y bajará cinco décimas en 2011, hasta el 18,9 por ciento. En 2013 se quedará en un 16,2 por ciento.

Así consta en la última actualización del cuadro macroeconómico que el Gobierno se ha visto obligado a revisar tras la puesta en marcha de las últimas iniciativas, que incluyen una rebaja salarial para los funcionarios y la congelación de las pensiones, salvo las mínimas y las no contributivas.

Eso sí, el Ejecutivo hay optimismo con el gasto de los hogares previsto para este año, una partida que espera que crezca, aunque considera, no obstante, que apenas despegará entre 2011 y 2013.

La vicepresidenta Fernández de la Vega recordó que los Gobiernos deben decidir «en momentos de bonanza» y de «dificultad», y argumentó que Rodríguez Zapatero aprovechó los primeros para desarrollar «más y mejor política social» y repartir riqueza, mientras que ahora hay que tomar estas decisiones «duras pero necesarias».

«Estamos haciendo lo que toca hacer, no lo que nos gusta, y lo estamos haciendo por responsabilidad con los ciudadanos y con el país», aseguró a modo de justificación la dirigente socialista.