El PSOE cree que la negociación fracaso por el hiperliderazgo de Iglesias

Los socialistas indican que las distensiones se iniciaron con el reproche que recibieron de los morados por considerar que no dieron valor al paso atrás que había realizado su líder

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Pedro Sánchez (c), la presidenta del partido, Cristina Narbona (2i), la vicesecretaria general, Adriana Lastra (2d). / Efe.
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El PSOE achaca el fracaso de las negociaciones con Unidas Podemos al hiperliderazgo de Pablo Iglesias, que quedó patente, a juicio de los socialistas, en el reproche que recibieron de los morados por considerar que no dieron valor al paso atrás dado por su líder días antes de la investidura fallida de julio.

La fallida negociación fue objeto de análisis en la reunión que la dirección del PSOE mantuvo ayer en su sede de Ferraz. Presidida por el líder del partido y presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, permitió a Sánchez y a su ‘número dos’ en el PSOE, Adriana Lastra, compartir con sus compañeros el porqué de la malograda negociación.

Mientras el presidente hizo una exposición de los hechos desde una perspectiva más humana, argumentando que él no quería repetir las elecciones pero que al final no quedaba otra salida, Lastra desveló algunos detalles de las conversaciones mantenidas con el equipo negociador de Podemos, que dirigía el secretario de Acción de Gobierno, Pablo Echenique.

En un momento de la negociación, contó Lastra a sus compañeros de la Ejecutiva, Echenique se quejó de que los socialistas, con muchos años de historia a sus espaldas y numerosos secretarios generales al frente de su dirección, no valoraran el paso atrás dado por Pablo Iglesias al renunciar a entrar él en el Gobierno y al que la formación morada daba enorme importancia.

PODEMOS ES IGLESIAS

“Unidas Podemos es Pablo Iglesias y Pablo Iglesias es Unidas Podemos”, les dijo Echenique a las negociadoras socialistas, según ha revelado Lastra.

No es la primera vez que desde el PSOE se quejan del hiperliderazgo de Iglesias, que impidió, según ellos, que se impongan dentro del partido visiones más proclives a estudiar un acuerdo programático con el PSOE que no pasase por entrar sí o sí en el Gobierno, como defendían IU o los Anticapitalistas.

De hecho, según fuentes socialistas, en los días previos a la investidura de julio, el líder de IU, Alberto Garzón, se enteró por los socialistas de cuáles eran en concreto las propuestas de Ministerios que estos les estaban ofreciendo y que el equipo negociador de Podemos, entonces compuesto por Echenique y Ione Belarra, no les estaba trasladando.

De ahí que en la negociación de septiembre el equipo negociador de Podemos se ampliase con la participación de IU y las distintas confluencias. Eso sí, a pesar de las distintas visiones dentro de Podemos sobre cómo debía discurrir la negociación con el PSOE, el bloque morado permaneció unido y nadie cuestionó en público la decisión de mantener la exigencia del gobierno de coalición.