La escritora vitoriana Eva García Sáenz de Urturi muestra el Premio Planeta. / EFE
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Javier Cercas lo había adelantado en los prolegómenos de la de la entrega del Premio Planeta: “lo mejor que le puede ocurrir a la literatura es ser popular”. Y la concesión de este año no puede certificar mejor lo anticipado por el triunfador del año pasado con Terra Alta: el premio se lo ha llevado una escritora de bestseller, Eva García Sainz de Urturi, por su obra Aquitania, y el accésit, aquí llamado finalista, ha ido a parar a la periodista Sandra Barneda por su libro Un océano por llegar a ti. No ha habido muchas dudas en el jurado, cinco votos para la vencedora, dos para la finalista.

Eva García es una autora de generosas tiradas: su trilogía sobre La ciudad blanca –su lugar natal, Vitoria- ha vendido más de un millón de ejemplares. Incluso se ha llevado al cine en una correcta película de Daniel Calpasoro, con interpretación de Belén Rueda y Javier Rey. La obra ganadora, Aquitania, parece cortada por el mismo patrón que sus predecesoras de la autora: un thriller medieval a modo de homenaje a la simpática El nombre de la rosa, del semiólogo Umberto Eco. “En realidad es también un juego de tronos fundacional de lo que después fue Europa”, especificó tras recoger el premio la ganadora de la sexagésima novena edición del Planeta. El trasfondo personal gira alrededor de una de las mujeres más interesantes de la historia medieval: Leonor de Aquitania, mujer de Enrique II y madre de Ricardo Corazón de León y Juan sin Tierra, una personalidad que ocupa todo el siglo XII. Quienes amamos a este personaje histórico, y en el recuerdo del magnífico libro de ReginePernoud –y en la interpretación de la gran Katherine Hepburn en El león en invierno-, esperamos con ganas este libro, y más después de que el Jurado Juan Eslava Galán felicitara a la autora por su documentación, que dice le ha llevado más de dos años.

Sandra Barneda no estuvo para recoger su premio. En una videoconferencia desde Madrid desveló que su novela se desarrolla en Candeleda, en las faldas de la Sierra de Gredos. “Es un homenaje a la vulnerabilidad, a las heridas que va dejando la vida y que al final componen la vida misma; y un canto a lo ordinario ante lo extraordinario”. No se estrena Barneda en la literatura, pero sí se inmiscuye en el circuito de las grandes ventas con esta novela.

En una primera impresión, el jurado de este año ha apostado por novelas que desde el juego policiaco e histórico o bien desde el desarrollo de la intimidad pueden acercarse al lector con mayor facilidad. El año pasado, el esquema fue el mismo: una novela como Terra alta, de Javier Cercas, con una trama policíaca, aunque en los barrios altos de la Barcelona actual, y una obra íntima, de desnudez personal, como Alegría, de Manuel Vilas. La diferencia es el prestigio literario de Cercas y Vilas, que queda lejos, hasta el momento, del que pueda tener tanto Eva García como Sandra Barneda.

Por lo demás, el Planeta cumple con su cita una temporada más. A pesar de la pandemia. El presidente del grupo José Creuheras, en sus palabras iniciales, desveló las dudas que en un principio se ceñían este año, aunque al final se decidió por seguir con la tradición, entregando el premio el día de Santa Teresa, instituido como homenaje a la mujer del fundador del Premio Planeta, José Manuel Lara. Pero la cena de gala fue suspendida y se extremaron las medidas de seguridad. La entrega se realizó en el Palau de la Música de Barcelona por la vicepresidenta Carmen Calvo. Asistió también la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Ni rastro de representantes de la Generalitat. Bien es verdad que hablamos de literatura en español, y aunque suponga el 80% de los libros que se venden en Cataluña, la política excluyente sigue primando en los dogmáticos nacionalistas.