El museo Thyssen restaura la ‘Santa Catalina’ de Caravaggio

El proceso que ha contado con la colaboración de Asisa, ha durado cerca de nueve meses y estará expuesto en la sala 11 de la pinacoteca en un montaje hasta el próximo 26 de mayo

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El museo Nacional Thyssen-Bornemisza presentó el estudio técnico y la restauración de la obra ‘Santa Catalina de Alejandría’, de Caravaggio, pieza que supuso el paso previo al “artista maduro, que deja la pintura sensual y decadente para entrar en una etapa trágica y terrible”. El proceso de restauración, que contó con la colaboración de Asisa, duró cerca de nueve meses y estará expuesto en la sala 11 en un montaje hasta el próximo 26 de mayo, acompañado de imágenes, radiografías y de infrarrojos que ilustran los aspectos más destacados de este trabajo.

El director del museo, Guillermo Solana, destacó las particularidades de esta pieza, una de las pocas presentes en España procedentes de la mano de Caravaggio —también hay en el Museo del Prado, en la colección de Patrimonio Nacional, en el Museo de Montserrat y el de la catedral de Toledo—.

La santa de Caravaggio es “una santa popular, filósofa e intelectual”, alejada de los canones de la época en la que vivió. La modelo era Filide Melandroni, una cortesana de alrededor de 17 años que aparece representada “como buscando una postura, mirando directamente” al pintor y con la palma —características de las santas— abandonada en un almohadón.

Falta de respeto

“Esa palma no es el signo de falta de respeto sino de que se está ensayando una pose. Más que una pintura cerrada de un santo, es el retrato de una modelo con la que el pintor busca retratar a una santa: es el mismo juego que se produce en ‘Las meninas’”, señaló Solana sobre el cuadro del pintor italiano, un encargo en Roma por el cardenal Francesco Maria del Monte.

En cualquier caso, sí es cierto que hay una “presentación iconográfica disonante con la tradición”, con una santa “de belleza muy carnal”. “Además, aparece la primera aureola que Caravaggio pintó en su carrera, y podría pensarse que en cierto modo sirve para compensar lo poco santa que parece”, ironizó el director de la pinacoteca.

El director del departamento de Conservación-Restauración en la Fundación Thyssen-Bornemisza, Ubaldo Sedano, resaltó que a lo largo de estos meses de trabajo se ha descubierto a un pintor que “trabaja muy directamente en la obra, a base de líneas marcadas”.