El Gobierno avisará a la familia Franco con 48 horas de antelación de que se inicie el proceso. / E.P.
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El 21 y el 22 de octubre, lunes y martes, son las fechas más probables para la exhumación de Francisco Franco del Valle de los Caídos, según informaron ayer fuentes del Gobierno, que recalcaron que se llevará a cabo esos días “si todo va bien”.

El Consejo de Ministros aprobó el pasado viernes su tercera —y última, según la vicepresidenta Carmen Calvo— resolución sobre Franco, aunque informó que no procederá a la exhumación de forma inminente porque el operativo no está terminado y porque avisará a la familia con 48 horas de antelación.

El recinto quedó cerrado desde la tarde del viernes para preparar todo el operativo y así permanecerá hasta después de la exhumación y del traslado de los restos de Franco al lugar de su nueva sepultura, el cementerio de El Pardo-Mingorrubio, según informó el Ejecutivo tras el Consejo de Ministros del viernes.

Por su parte, la ministra de Justicia en funciones, Dolores Delgado, aseguró ayer que la exhumación de los restos de Francisco Franco del Valle de los Caídos supone “la mayor victoria de los democracia en los últimos 40 años”.

Delgado hizo estas declaraciones en un acto electoral celebrado en la agrupación socialista de Irún (Guipúzcoa), en el que también intervinieron el cabeza de lista al Congreso por este territorio, Odón Elorza, y el alcalde irunés, José Antonio Santano.

Dignificar la memoria

La ministra en funciones, quien no aludió durante su alocución a la sentencia del ‘procés’, mostró su satisfacción por la exhumación de los restos de Franco que supone “la mayor victoria de la democracia en los últimos 40 años” y “dignificará la memoria de los hombres y mujeres que dieron su libertad, su vida o que tuvieron que marchar al exilio”.

Delgado, quien estará presente en la exhumación como notaria mayor del reino, dijo que cuando llegue el día “sacarán al dictador” de un espacio en el que “no debía haber estado” enterrado.

La ministra aseguró que el Gobierno de Pedro Sánchez ha llevado adelante el proceso “con valentía” y recalcó que también son partícipes de esta decisión “todos los hombres y mujeres que componen el Partido Socialista”.

Delgado centró su intervención en la próxima cita electoral e hizo un llamamiento a la movilización al subrayar que “no puede ganar la abstención”.

Por su parte, el presidente de Vox, Santiago Abascal, tildó de “estratagema tramposa” del presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, la exhumación de los restos de Franco en los mismos días que se dará a conocer la sentencia del ‘procés’ en Cataluña.

El líder de Vox explicó, en un mitin en Arroyo de la Encomienda (Valladolid), que lo que pretende Sánchez es que los españoles salgan a las calles “brazo en alto y cantando el Cara al Sol para él ponerse en medio”, y criticó al socialista por considerarle un “radical y extremista que responde a los planteamientos de la ultraizquierda”.

Banderas del pasado

“¿Cuál es la emergencia? Solo una. Atizar el odio, el enfrentamiento y la movilización en las elecciones. El fin de la reconciliación de los españoles. No puede haber algo más mezquino, reprochable y odioso que lo que hace Sánchez”, criticó Abascal.

En este sentido, se refirió la denuncia ante la Junta Electoral Central (JEC) interpuesta por Vox y respondida “en menos de una hora” en la que pedían que el acto “de profanación” no se produjera en mitad de campaña “igual que no se puede inaugurar una autopista”.

“Es preocupante que el Supremo habilite al Gobierno y le diga a una familia que no puede enterrar al muerto, eso no se le dice a nadie”, indicó el líder nacional de Vox, quien ve “indicios preocupantes de chavismo” en las instituciones españolas, pues al gobernar el PSOE, considera que el Tribunal Supremo, la Audiencia Nacional o la propia JEC “tienen un poco de miedo”.

“Nosotros estamos aquí para decir que hay que respetar a los muertos, no para levantar banderas del pasado”, señaló, además de incidir en que la exhumación de Franco “abre el camino a la deslegitimación de la Transición” y, con ello, “al derrocamiento de Felipe VI” y el “derribo” de la cruz del Valle de los Caídos, el “símbolo religioso más grande de España”.

Abascal explicó que a Vox le votan personas con abuelos del bando nacional y del republicano, por lo que pretenden defender algo “básico” del mundo occidental y cristiano, que es el respeto a los muertos, a la verdad y la reconciliación de los españoles.

Finalmente, el jefe del Ejecutivo en funciones, Pedro Sánchez consideró la exhumación un “triunfo de la democracia”, si bien el auditorio del Buero Vallejo le gritó que la victoria era solo suya.

A estos gritos, Sánchez admitió que los socialistas han sido “cabezotas, y mucha gente va a sentirse muy aliviada” porque la exhumación es un “hito”.