El fuego de Gran Canaria causa una catástrofe ambiental sin precedentes

Las llamas, que continúan avanzando con virulencia, arrasan más de 6.000 hectáreas en dos días y provocan la evacuación de más de 9.000 personas de localidades aledañas

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El incendio de Gran Canaria ha afectado a más de 6.000 hectáreas, ha provocado el desalojo de 9.000 personas y se mantiene activo con los esfuerzos concentrados en evitar que el fuego llegue a los núcleos poblados, cuando han pasado más de dos días desde que se inició el sábado pasado.

Las evacuaciones continúan y a primera hora de la tarde de ayer se desalojó el barrio de Ayacata, en el municipio de Tejeda, cuya cuenca tratan de proteger de la propagación del fuego. Veinte carreteras de la isla han sido cortadas y no está previsto que las personas desalojadas puedan volver todavía a sus casas.

El incendio tiene un perímetro de unos 60 kilómetros y afecta a ocho municipios de la isla, señaló el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, quien junto con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, informó de la evolución.

El ministro dijo que las dos próximas jornadas serán cruciales en la evolución del fuego, en cuya extinción trabajan casi un millar de personas y 14 aeronaves en uno de los despliegues más importantes que se han realizado en Canarias y en España en un dispositivo contraincendio.

Se prevé que en las próximas horas bajen las temperaturas y aumente la humedad ambiental, después de un fin de semana de alerta por intenso calor, lo que permitiría avanzar en el control del fuego.

Los esfuerzos se concentran sobre todo en contener el avance hacia los municipios de Agaete y La Aldea, el frente más complicado, así como hacia Tejeda, donde el fuego se mantiene activo a pesar de los esfuerzos, indicó el jefe de servicio de la Dirección General de Seguridad del Gobierno canario, Florencio López.

En la zona de Agaete y La Aldea, donde se encuentra el Parque Natural de Tamadaba, solo se puede actuar por aire, pues es peligroso hacerlo por tierra, ya que hay gran riesgo de que los medios terrestres queden atrapados.

Afortunadamente, hay zonas del pinar de Tamadaba que no han sido afectadas y “no se está haciendo mucho daño”, de manera que el fuego avanza como si fuera una quema controlada, pero todo dependerá de cómo evolucione el viento, según López.

Planas reconoció que estamos en “un momento crítico” en la lucha contra “este gravísimo incendio”, destacó el apoyo que el Estado está prestando a Canarias para la extinción del fuego e insistió en que la prioridad es evitar la pérdida de vidas humanas.

A las aeronaves que actualmente trabajan en la extinción se unirá un avión especializado en la coordinación de medios aéreos, lo que permitirá una mayor seguridad y eficacia en el agua que se arroja sobre el fuego.

Labores con dificultad

También llegará un dron de última generación que permite tomar imágenes nocturnas en streaming y conocer con exactitud la situación sobre el terreno.

El incendio ha ocasionado una “catástrofe ambiental sin precedentes en la isla” que, en una primera valoración, ha afectado a más de 150 especies vegetales terrestres que, además, son endémicas de este territorio insular, aseguró el director del Jardín Botánico Canario ‘Viera y Clavijo’ Juli Caujapé.

La crisis climática, la orografía, las condiciones atmosféricas y la falta de prevención contra los incendios, han facilitado la propagación de este fuego, según han explicado varios expertos consultados sobre la dificultades para controlar este incendio.

Las “condiciones orográficas de Canarias dificultan las labores”, asegura el ingeniero técnico forestal y funcionario interino del Cabildo de Gran Canaria, Javier Blanco, quien explica que las islas occidentales comparten “más o menos las mismas características, son muy escarpadas y con mucha vegetación”. Por otra parte, el Cabildo de Gran Canaria ha recibido animales, muchos voluntarios y diversas donaciones.