Después de concluir la inspección de la vivienda de María del Carmen, la Guardia Civil analizará terrenos de la víctima. / EFE
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El cráneo que apareció metido en una caja en Castro Urdiales (Cantabria) corresponde a Jesús María B.R., un bilbaíno de 67 años desaparecido desde el pasado mes de abril y pareja de María del Carmen M.G., la mujer a la que un juez mandó a prisión por este caso.

Fuentes cercanas al caso indicaron tras los análisis practicados al cráneo, que estaba prácticamente descarnado, se ha determinado que corresponde a Jesús María B.R., cuya desaparición denunció precisamente la detenida por la Guardia Civil.

La mujer, natural de Utrera (Sevilla), de 61 años y afincada desde hace siete en Castro Urdiales, fue detenida este fin de semana en el edificio Mar Llana de la calle Padre Basabe de esta ciudad costera.

María del Carmen había entregado una caja a su vecina que contenía, según le dijo, juguetes eróticos que no quería que encontrara la Guardia Civil si registraba su casa tras la denuncia de la desaparición de su pareja.

Pasado un tiempo y debido al hedor que desprendía, la vecina abrió la caja y encontró el cráneo dentro, justo en la madrugada del viernes al sábado y, tras el hallazgo, tuvo que ser atendida por servicios sanitarios.

Medidas cautelares

Poco después, la pareja del desaparecido fue arrestada por la Guardia Civil, ante la que no quiso prestar declaración.

El martes, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Castro Urdiales acordó como medida cautelar la prisión provisional, comunicada y sin fianza para ella, mientras que se sigue buscando el resto del cuerpo del desaparecido.
El cráneo ha sido analizado en Madrid por los expertos del Servicio de Criminalística del Instituto Armado.

De otra parte, la Guardia Civil ya ha terminado la inspección de la casa del bilbaíno Jesús María B.R., la pareja de María del Carmen.

Fuentes del caso señalaron que estaba previsto que ayer concluyera la inspección en este dúplex, en la calle Padre Basabe de Castro.

La inspección de esta vivienda se ha prolongado durante los últimos cinco días, en un trabajo en el que ha participado un perro especializado en la localización de restos biológicos, ‘Marley’, al que se recurrió en casos como el de Diana Quer o Gabriel Cruz.

Aunque ya se ha comprobado que el cráneo que apareció en una caja es de Jesús María, cuya desaparición se denunció en abril, se desconoce dónde se halla el resto del cuerpo, una de las cuestiones en las que se centra la labor de la Guardia Civil.

Carlos Ricondeo, un primo de Jesús María, explicó que el Instituto Armado llevará a cabo la búsqueda de pruebas en unos terrenos propiedad de la víctima en Sámano, aunque no será el único lugar donde se desarrollen las tareas de localización.

A la vivienda de la calle Padre Basabe se fue a vivir Jesús María cuando se separó de su esposa y ahí convivió con María del Carmen, con la que inició una relación hace siete años.

A la espera

De esta forma, la Guardia Civil ampliará la búsqueda de pruebas a unos terrenos propiedad de Jesús María B.R. Terrenos que se encuentran en el barrio de Helguera de Sámano, también en Castro Urdiales.

Carlos Ricondo, quien custodia estos “pequeños” prados cuya extensión mayor no supera los 1.200 metros cuadrados, señaló que en estos terrenos no ha habido movimientos de tierra y cree que “no hay nada”.

“Estamos a la espera de que nos llame la Guardia Civil para ir a inspeccionarlos, porque por protocolo querrán investigarlo todo”, añadió Ricondo, quien además aprovechó para asegurar que la detenida desconocía el lugar exacto donde se encuentran estas fincas.

Afectado, dada la relación “casi fraternal” que desde pequeño le unía a su primo, Ricondo no esperaba el devenir de estos acontecimientos tras la desaparición de Jesús María, según señaló.

“Teníamos esperanza de que hubiese vuelto, pero tras tanto tiempo sin dar señales de vida pensamos incluso que se habría tirado al mar”, lamentó. También pone en tela de juicio la versión de Carmen.

“Primero nos aseguró que se había ido de vacaciones, al llamarle al móvil y no contestar nos dijo que se le había roto al caerse a la bañera y nos facilitó otro número de teléfono del que nos llegaban mensajes, pero que por la forma de escribirlos creíamos que no eran suyos”, subrayó.

Unas “extrañas” circunstancias que empujaron a los primos a exigir que Jesús María les llamase para verificar que quien portaba el teléfono era él. “Pero no obtuvimos respuesta, por lo que su primo y un amigo ertzaina denunciaron su desaparición”, dijo.