El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, tras la reunión del Consejo de Gobierno. / EFE
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El Banco Central Europeo (BCE) ha revisado a la baja una décima, hasta el 1,1 %, sus previsiones de crecimiento para el 2019 en la zona del euro, respecto al 1,2 % pronosticado en junio.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, manifestó ayer en una rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno que prevén que la inflación será este año del 1,2 % (1,3 % pronosticado en junio).

La entidad también ha bajado sus pronósticos de crecimiento para el 2020, en dos décimas, hasta el 1,2 % (1,4 % previsto en junio), pero mantiene sus cálculos para el 2021 de un crecimiento del 1,4 % en la zona del euro.

El BCE ha revisado a la baja también sus pronósticos de inflación para los próximos dos años y prevé una tasa del 1 % en 2020 y del 1,5 % en 2021 (1,4 y 1,6 % respectivamente previsto en junio).

Draghi aseguró que la información disponible recientemente muestra “un debilitamiento más prolongado de la economía de la zona del euro”.

“Esto se refleja en las nuevas proyecciones del personal del BCE, que muestran una bajada de las perspectivas de inflación”, añadió Draghi.

El BCE decidió además ayer bajar en 10 puntos básicos, hasta el -0,50 %, la tasa de interés que cobra a los bancos por el exceso de reservas.

Igualmente, el BCE comenzará a comprar en noviembre de nuevo deuda de la zona del euro por valor de 20.000 millones de euros mensuales y concluirá las compras poco antes de que comience a subir las tasas de interés.

En territorio nacional, la Bolsa española cerró la jornada de ayer con un alza del 0,25 % pero sin saber muy bien a qué atenerse porque el Banco Central Europeo (BCE) sigue dando muestras de que está dispuesto a apoyar el crecimiento de la economía pero las medidas anunciadas han sabido a poco y han dejado cierta decepción.

El principal indicador del mercado español, el IBEX 35, cerró con un avance de 22,80 puntos, el 0,25 %, que lo sitúan en 9.082,30 puntos. Desde principio de año avanza un 6,35 %.

Las decisiones adoptadas por el emisor de la eurozona sobre rebaja del tipo de depósito -con la modulación de la tasa para tratar de no penalizar la rentabilidad de los bancos y la activación del programa de compra de activos han caído bien en los mercados, pero los analistas consideran que el BCE se ha quedado corto y que en el futuro tendrá que seguir actuando.