El director general de Economía y Estadística del Banco de España, Óscar Arce. / Efe
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El Banco de España ha recortado cuatro décimas su estimación de crecimiento del PIB en 2019, hasta el 2%, y también ha rebajado dos décimas, hasta el 1,7%, su pronóstico para 2020 por el menor dinamismo observado para el segundo semestre del año como consecuencia de las mayores incertidumbres tanto nacionales como internacionales. Para 2021, espera un crecimiento del 1,6%, una décima menos que la previsión anterior. En su boletín trimestral anterior, publicado en junio, la autoridad monetaria elevó dos décimas su estimación para este año, desde el 2,2% al 2,4%, y ahora tres meses después, recorta la estimación hasta el 2%, y la sitúa dos décimas por debajo de la estimación oficial del Gobierno, lo que da muestra de la elevada incertidumbre actual.

En este Informe Trimestral sobre la economía española, que recoge las nuevas proyecciones macroeconómicas 2019-2022, el Banco de España apunta que el PIB habría crecido un 0,4% en el tercer trimestre, una décima menos que en el trimestre anterior, y avisa de que este menor dinamismo está sometido a “riesgos a la baja significativos” y de que las previsiones se han realizado teniendo en cuenta que “los actuales focos de incertidumbre tenderán a disiparse más allá del corto plazo”. Así, apuntó al “notable debilitamiento” de la demanda interna, con un retroceso también importante de la inversión en bienes de equipo, así como el “escaso dinamismo” de las exportaciones y el “empuje reducido” de las importaciones, y advirtió de la “prolongación de la etapa de cierto debilitamiento de la actividad en el corto plazo”.

El Banco de España explicó que el recorte de cuatro décimas de la estimación de crecimiento en 2019 se debe, a partes iguales, a las series revisadas de la Contabilidad Nacional por parte del Instituto Nacional de Estadística (INE), que mostraron un menor crecimiento del PIB y una “menor resistencia” de la economía española a la incertidumbre global de lo estimado inicialmente, y por otro lado, al aumento de esta misma incertidumbre en los meses de verano y al empeoramiento del contexto exterior.

De esta forma, la autoridad monetaria indicó que las incertidumbres que se atisbaban en el primer semestre ya han empezado materializarse, lo que ha llevado al Banco de España a empeorar tanto las tasas de crecimiento del PIB como de creación de empleo y tasa de paro. Así, junto con el recorte del crecimiento, la creación de empleo crecerá un 1,8% y un 1,3% en 2019 y 2020, respectivamente, dos décimas menos que las estimaciones de junio.

Tasa de paro

Como consecuencia de ello, la tasa de paro se situará en el 14,1% a finales de este año, dos décimas más que lo estimado en junio, mientras que se recortará al 13,2% en 2020 (ocho décimas más) y cerrará 2021 en el 12,8%, un punto más que lo previsto hace apenas tres meses.

“La moderación del crecimiento del producto que se anticipa a lo largo del horizonte de proyección se traducirá en una disminución paulatina del ritmo de creación de empleo”, subrayó el instituto emisor, que añadió que no obstante se seguirán observando reducciones adicionales de la tasa de paro, aunque de forma menos marcada que lo previsto en junio. “El ritmo de avance de la economía continuará permitiendo absorber el todavía elevado volumen de desempleo”.