De enchufismos, amiguismo, y otros vicios políticos

La proliferación de casos de nepotismo político tras la formación de gobiernos municipales y autonómicos hace saltar las alarmas

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La alcaldesa de Móstoles, Noelia Posse, protagonizó el último caso de enchufismo más sonado en España.
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El nepotismo político, esa sutil práctica cercana a la corrupción más conocida como “enchufismo” o “amiguismo”, vuelve a dar que hablar estos días; el motivo es una proliferación de casos que, tras la formación de gobiernos municipales y autonómicos, han hecho saltar las alarmas.

El último de ellos y muy sonado, es el de la alcaldesa de la localidad madrileña de Móstoles, Noelia Posse, acusada de colocar a dedo a su hermana como responsable de redes sociales del consistorio, pero otros casos que se han conocido en los últimos tiempos en la Junta de Andalucía, la Delegación del Gobierno en Melilla o la Xunta de Galicia, demuestran que no se trata de algo local ni puntual.

“No es estético”, le reprochó el secretario general del PSOE madrileño, José Manuel Franco, a la regidora mostoleña, Noelia Posse, por nombrar a su hermana como coordinadora de redes sociales del ayuntamiento, además de ascender a su tío, Vicente Posse, de funcionario del área de Cultura a director técnico de Deportes.

Con pitos, carteles y abucheos, recibieron el pasado miércoles los vecinos de Móstoles a su alcaldesa durante el pregón que inauguraba las fiestas patronales de la localidad.

Noelia Posse finalmente ha cesado a su hermana ante el malestar de su partido y la presión pública y mediática. Su tío también ha acabado renunciando al puesto.

Torero

También fue controvertido el fichaje del torero Miguel Abellán como director gerente del Centro de Asuntos Taurinos, después de no obtener escaño por Madrid en el Congreso, al que optó como número 12 en la lista del PP tras ser fichado por el líder popular, Pablo Casado.

Algo parecido al de la expresidenta de la AVT Ángeles Pedraza como gerente del Organismo Autónomo Madrid 112, el tercer cargo diferente en sólo tres semanas en el Gobierno regional, después del de Comisionada para las Víctimas y Comisionada para la Cañada Real Galiana, de los que fue cesada en pocos días.

En el sur, la hermana del presidente de la Junta de Andalucía y líder del PP en esta región, Juanma Moreno Bonilla, consiguió una plaza como directora provisional del Conservatorio Superior de Danza de Málaga, pese a que en el concurso tuvo menos nota que otra de las aspirantes.

Moreno, que a su llegada a la Junta prometió, precisamente, que acabaría con el “enchufismo”, tuvo que enfrentarse a las críticas y a la petición de explicaciones por parte del PSOE y Adelante Andalucía, a las que hizo frente la Junta alegando que el proceso se hizo con “absoluta pulcritud” y la decisión fue “técnica”.

También en Melilla

El hermano de la delegada del Gobierno en Melilla, la socialista Sabrina Moh, fue nombrado recientemente secretario de la Consejería de Educación y Cultura, lo que provocó la reprobación por parte del PP, Cs y Vox.

Moh se defendió alegando que su hermano está “capacitado para el puesto”.

Su hermano, Riduan Moh, de 21 años, también tenía previsto protagonizar un concierto en la Feria melillense, del que finalmente renunció a causa de las denuncias de “enchufismo” y después de la polémica surgida por su contratación, que por el momento sí mantendrá.

María Puy Fraga, sobrina del ya fallecido expresidente de la Xunta Manuel Fraga y hermana del portavoz parlamentario del PP gallego, Pedro Puy Fraga, fue elegida por concurso público para cubrir la plaza de jefe de servicio de administración y personal de oficina.

Una convocatoria que fue anulada por resolución judicial al acreditarse que la defensora del pueblo de los gallegos, la Valedora do Pobo, Milagros Otero, incurrió en “desviación de poder” y “arbitrariedad” para influir en la selección de Puy Fraga. Otero acabó renunciando en julio a la defensoría gallega.

La mayoría de políticos denunciados por estos casos de nepotismo emplean una justificación parecida: que se trata de un cargo de confianza. En algunas ocasiones la presión mediática obliga a dar marcha atrás en esos nombramientos aunque otros, pasada la tormenta inicial, siguen en su puesto.