La canciller alemana Angela Merkel conversa con el presidente francés Emmanuel Macron, el presidente español Pedro Sánchez y otros dignatarios. EFE
La canciller alemana Angela Merkel (c-d) conversa con el presidente francés Emmanuel Macron (c), el presidente español Pedro Sánchez (c-i) y otros dignatarios durante una mesa redonda celebrada el cuarto día de la cumbre especial de los líderes del Consejo Europeo, en Bruselas, Bélgica, 20 de julio de 2020.EFE/EPA/FRANCISCO SECO / POOL

M. ÁNGEL GONZÁLEZ RODRíGUEZ (*)

Los jefes de gobierno europeos aceptan el mayor paquete de recuperación de la Unión Europea (UE) para mitigar los efectos de la recesión de la corona. Después de cuatro días y cuatro noches de negociaciones llenas de reproches y casi fracasos, los primeros ministros acordaron el paquete el martes por la mañana a las 5:30 a.m.

El presidente de la UE, Michel, quien dirigió la reunión del maratón, se sintió visiblemente aliviado después. “Lo que parecía una misión imposible ha tenido éxito”. Habló, como la presidenta Von der Leyen de la Comisión Europea y el presidente francés Macron, sobre un “día histórico para Europa”. La canciller Merkel reconoció que “no había sido fácil”, pero que el resultado final cuenta.

Nuestro presidente del gobierno y su colega italiano Conte están satisfechos de que la UE reconozca las necesidades de su país y brinde apoyo financiero.

El paquete incluye un fondo de recuperación de 750 mil millones de euros y un nuevo presupuesto plurianual (2021-2027) de 1,074 mil millones de euros. El fondo consiste en 390 mil millones de euros en subsidios de la UE y 360 mil millones en préstamos baratos para países afectados por la pandemia de la corona.

Los Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca, conocidos en Bruselas como los ‘cuatro frugales’, realmente solo querían préstamos. Finalmente cedieron, porque los otros Estados miembros apostaron por 500 mil millones de euros en subsidios. A cambio, se incrementan los descuentos de los “cuatro frugales” en sus contribuciones a las arcas de la Unión. El descuento para los Países Bajos aumenta de 1,6 mil millones a 1,9 mil millones de euros por año.

Mark Rutte, el ‘poli’ malo de la Unión Europea
El presidente del gobierno holandés, Mark Rutte, también logró garantizar que los países de la UE puedan mantener una mayor parte de los derechos de aduana que imponen al grupo comunitario. Esto le ahorrará a los Países Bajos varios cientos de millones de euros por año. Junto con el mayor descuento, se ha eliminado un retroceso amenazado en los pagos de la UE de 600 millones de euros por año.

El fondo de recuperación se negoció en un ambiente muy duro en los últimos días. Como líder de los “cuatro ahorradores”, reforzado por Finlandia como el número cinco durante la cumbre, Rutte estaba bajo la presión constante de muchos colegas. Su comentario recurrente era que esa situación no le afectaba en absoluto. “Todos somos profesionales. Que ocasionalmente irrita y no se acepta de una manera natural es parte de esta negociación complicada. No hay daño que cien años dure”, dijo Rutte. “No estamos aquí para festejar los distintos cumpleaños de todos nosotros en los próximos años”.

Macron, en particular, no ocultaba su enojo. Le reprochó al Primer Ministro holandés que tuviera un comportamiento en la misma línea del pasado, como el ex Primer Ministro británico Cameron, bajo cuyo liderazgo el Reino Unido decidió Brexit. Macron amenazó con abandonar la cumbre de la UE varias veces, pero no lo materializó.

Reformas
Bajo la presión de Rutte, el planteamiento era contundente “gastar los miles de millones de recuperación está relacionado con la condición de que un país reforme su economía”. Si el país no cumple esa promesa, se puede suspender el pago del dinero de apoyo. Rutte volvió a colocarse en la diana de críticas de sus colegas, pero desafío esa ira con mucha tranquilidad.

Los primeros ministros italiano y español estaban furiosos por la “interferencia”, pero finalmente se unieron. Rutte cree que “el freno de mano” difícilmente se utilizará porque los países, sabiendo que existe esta medida punitiva, implementarán sus reformas. Los Países Bajos recibirán entre 5 y 6 mil millones de euros del fondo de recuperación. Italia, donde se alojaba el coronavirus, casi 200 mil millones.

El primer ministro húngaro, Orban, logró atenuar el respeto al estado de derecho como condición para el dinero de la ayuda en el último momento. Aunque los líderes siempre habían enfatizado su importancia, el texto de compromiso redactado por Michel fue adaptado a petición de Orban el lunes por la noche. Los líderes de la UE temían que el primer ministro húngaro fallara en la cumbre de la UE. Según los involucrados, Orban agradeció especialmente a Macron por su ayuda.

Sin dilución
Según Rutte, no se trata de una dilución del requisito de cumplir con las normas del estado de derecho. “El texto es más escaso, pero el núcleo está en él”. Rutte dijo que de lo contrario habría estado dispuesto a bloquear el acuerdo.

El nuevo presupuesto plurianual se redujo a 1,074 billones, un poco menos que los 1,100 billones propuestos por la Comisión Europea, pero más de 1,050 billones que los “cuatro frugales” previeron. En las últimas negociaciones se perdieron varias decenas de miles de millones de euros por la revolución hacia una economía verde y digital. Sin embargo, Michel y Von der Leyen hablaron de presupuestos modernos porque el dinero va más que nunca para hacer que las economías sean más sostenibles.

Esta semana, el Parlamento Europeo está discutiendo el acuerdo de recuperación. Muchos parlamentarios son críticos, piensan que el paquete no es lo suficientemente extenso e innovador. Dadas las difíciles negociaciones entre los líderes en el proceso de formación, es poco probable que el parlamento pueda cambiar.

Como conclusión alguna puntualización:

– Los ‘frugales’ logran un control sobre las ayudas directas a los países más afectados por el coronavirus.

– Se introduce por primera vez la condicionalidad ligada al Estado de derecho, que rechazaban Polonia y Hungría.

– Las asociaciones agrarias y ganaderas y los grupos ecologistas rechazan el acuerdo ya que puede suponer pérdidas de miles de millones de euros por una competencia desleal, mientras que las organizaciones ecologistas ponen el acento en el impacto medioambiental del acuerdo.


(*) Director General Ontex Peninsular.