Condenan por tráfico de influencias al exsecretario de Organización del PSC

1

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) condenó a un año y cuatro meses cárcel al exsecretario de Organización del PSC y exdiputado del Parlament Daniel Fernández; al exalcalde de Sabadell (Barcelona) Manuel Bustos y a su hermano, el concejal del municipio Francisco Bustos, por someter a la alcaldesa de Montcada i Reixac (Barcelona), María Elena Pérez, a “un verdadero asedio persuasivo e insidioso” para ‘enchufar’ a un excargo del tripartito.

“Se prevalieron de común acuerdo para abordarla, asesiarla y, finalmente, convencerla”, concluyó el fallo la Sala Civil y Penal del TSJC recogido por Europa Press, al que habría que añadir que por este delito de tráfico de influencias también les impuso cuatro años y seis meses de inhabilitación para ejercer cargos públicos y a pagar una multa de unos 60.000 euros.

Por otro lado, la alcaldesa fue condenada a una pena de siete años de inhabilitación para ejercer cargo público, en su caso por prevaricación ya que, tras las presiones recibidas, ordenó a la empresa externa de recursos humanos cambiar el criterio para nombrar finalmente en mayo de 2012 a la candidata que Fernández y los Bustos querían, en detrimento de otra aspirante.

Consciencia

El fallo sostuvo que Fernández y los hermanos Bustos eran plenamente conscientes de que estaban infringiendo las reglas de selección del Ayuntamiento para colocar como directora del área de urbanismo en el municipio a Carmina Llumà y que abocaban a la alcaldesa a dictar una resolución “manifiestamente injusta y contraria a los principios que deben guiar la actuación de cualquier administración propia de un Estado de derecho, afirmó.

El TSJC ve en la actuación de los tres “un inadmisible favoritismo auspiciado y fundado en criterios de amiguismo político”, pues Llumà había sido cargo del Govern tripartito y mujer del jefe de la asesoría jurídica del Ayuntamiento de Sabadell.

Los hermanos Bustos, tras fracasar en sus primeros intentos por colocarla en el ayuntamiento, intentaron recabar la cooperación de Fernández, como secretario de organización del PSC, porque de él dependían las cuestiones internas más importantes: “Supuso un verdadero salto cualitativo”.