Colau dice que no será “el trofeo de nadie” y critica los vetos cruzados

La alcaldesa de Barcelona y candidata a la reelección niega que participe en operaciones “extrañas” que le hagan mantener la vara de mando frente a un primer edil independentista

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La alcaldesa y candidata de Barcelona en Comú a la reelección, Ada Colau, avisó ayer de que su espacio político no será “el trofeo de nadie” ni “el trofeo de un bando contra el otro” a la vez que criticó “los vetos cruzados” que mantienen entre sí Ernest Maragall (ERC) y Jaume Collboni (PSC).

En una rueda de prensa en la sede del partido junto a otros miembros de la formación, Colau defendió el “paso hacia delante” que ha decidido dar “con firmeza y alegría” al presentarse a la investidura y negó participar en operaciones “extrañas” que le hagan mantener la vara de mando frente a la posibilidad de que haya un alcalde independentista.

Afirmó que BComú “ni negocia ni pacta” con el ex primer ministro francés Manuel Valls, que anunció tras las elecciones que apoyaría “sin condiciones” una investidura de Colau.

El plenario de BComú avaló el jueves por amplia mayoría que la alcaldesa en funciones se presente a la investidura para volver a liderar el gobierno municipal, un objetivo que solo logrará si la votan 21 concejales en el pleno del próximo día 15, ya que esta es la cifra que marca la mayoría absoluta.

Así, los votos de los tres independientes de la lista de Valls, sumados a los ocho del PSC y los diez de BComú alcanzarían precisamente los 21; se deben descartar en esta ecuación los de los tres concejales de Ciudadanos, que no apoyarán a Colau pese a haberse presentado a los comicios junto al que fuera primer ministro francés.

Colau descartó la posibilidad de retirar su candidatura y aseguró asumir “los riesgos” que supone presentarse ante el pleno sin haber cerrado antes un acuerdo que sume la mayoría absoluta necesaria.

El PSC, en este sentido, ya ha avisado en los últimos días de que solo apoyará su investidura si antes del día 15 las dos formaciones logran cerrar un acuerdo de carácter programático.

A juicio de la alcaldesa, son necesarias “mayorías estables, amplias y transversales” para que se conforme un gobierno municipal que impulse “políticas valientes” de izquierdas y a la vez “supere la política de bloques”.

Esto solo será posible, insistió, con un “tripartito” con el PSC y ERC, que puntualizó que lideraría ella y no Maragall pese a ser el candidato de ERC el más votado el pasado 26 de mayo.

A la alcaldesa le parece “inconcebible” que Maragall y Collboni se nieguen incluso a hablar entre ellos, una situación que ha indicado que no se debe “normalizar” y ante la cual ha reclamado a ERC y socialistas que “salgan su zona de confort”.

Difícil gestión

“Son necesarias mayorías estables, amplias y transversales”, defendió, por lo que insistió en su apuesta por aunar en el gobierno pese a todo a ERC y PSC, al tiempo que ha dicho que Valls será responsable de sus acciones pero que ella no negocia con partidos “de derechas”.

Colau indicó que en la noche electoral los partidos hicieron “lecturas” distintas de los resultados de las urnas y que Maragall se precipitó al verse ya como alcalde sin atender a la “grandísima fragmentación” del consistorio y a la “gestión difícil” que tocaba hacer antes del día 15.

Lamentó así que republicanos y socialistas no quieran aprovechar “una mayoría histórica de fuerzas de izquierdas”, pues ERC, BComú y PSC suman entre ellos hasta 28 concejales.

Pase lo que pase, incluso que finalmente sea alcaldesa gracias a los votos de Valls, Colau prometió que desde el gobierno municipal impulsará políticas marcadamente de izquierdas.