Pablo Casado saluda a una simpatizante en su mitin en Baleares.
Pablo Casado saluda a una simpatizante en su mitin en Baleares. / EFE
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El presidente del PP y candidato a la presidencia del Gobierno, Pablo Casado, advirtió ayer al PSOE de que no va a admitir que este partido pretenda hacer pasar a los españoles “por el aro del secesionismo, del comunismo, y del terrorismo de ETA”.

Después de acusar el lunes al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de “preferir las manos manchadas de sangre a las manos pintadas de blanco” insistió ayer en esta idea de que el Ejecutivo busca el apoyo de EH Bildu, aunque añadió que lo dirá con “las palabras tan bellas o sonrientes como quieran”.

“No voy a sentarme a hablar con Bildu porque son unos terroristas que han matado 800 personas, y no han renegado de la violencia etarra, lo siento mucho señor Ábalos y señor Sánchez”, replicó a las críticas recibidas ayer tras la acusación que realizó en Barcelona.

Así, instó a los socialistas a decir que “no quieren los votos” de EH Bildu y su líder Arnaldo Otegi y les recriminó que aplican “caña al mono” contra el PP, ya que son “tremendamente fuertes” contra quienes defienden la Constitución y “tremendamente débiles” ante quienes pretenden romper España.

Casado apeló al “voto útil” concentrado en el PP, ya que en provincias como Álava la división del voto de centro derecha para optar por Vox o Ciudadanos no dará un escaño a PSOE ni a Podemos, sino a Bildu, aseguró, para que Otegi “sea más decisivo en el futuro Gobierno”.

Por eso, avisó de que hay que parar a Otegi, Torra, Puigdemont, Iglesias y Sánchez, “con democracia, con moderación, con sensatez y con firmeza”.

Y, en este sentido, consideró que no hay que esconderse porque él tampoco quiere “ganar el Goya o el Óscar a la interpretación o la mentira como hace el PSOE”, sino que acude a las elecciones para ser un presidente “para todos, voten a quien voten, recen a quien recen, amen a quien amen, o hablen en lo que hablen”.

En su intervención de ayer en Baleares, Casado siguió desgranando algunas de las medidas de su programa electoral, presentado el lunes, como la propuesta de eliminar las tasas autonómicas al turismo, que son “disuasorias” para esta actividad, y compensarlas a través de la financiación autonómica.

“No a las tasas turísticas y no a la turismofobia”, afirmó, tras recriminar a la presidenta balear, Francina Armengol, que tras la llegada de Sánchez al Gobierno se le han olvidado sus reclamaciones sobre la financiación autonómica, porque el PSOE “pone el puño y la rosa por encima de los intereses de los ciudadanos”.

Poner orden

El PP apostará por dar “seguridad jurídica” al sector turístico, con medidas como las penas de prisión por la okupación de viviendas, y, frente a los alcaldes “del cambio” que, a su juicio, solo defienden a los okupas y los manteros, pondrá orden en “el cachondeo de la izquierda y los populistas y pancatalanistas”.

Durante su intervención, Casado alabó el “coraje” y el saber gestionar del líder del PP balear, Biel Company, que cree que ha sabido casar productividad y medioambiente y tener un discurso en clave nacional al mismo tiempo que mantiene el respeto por la cultura y la lengua propias.

El propio Company descartó que haya “confrontación” entre el mensaje del PP nacional y el balear, aunque algunos intenten que la haya, y aseguró que entiende “perfectamente” el discurso de Casado y no hay por que preocuparse porque el líder del PP entiende la realidad de las islas y es una persona “formada, con experiencia y con ímpetu”.