Camps recibe el apoyo del PP

Rita Barberá lamenta que el dirigente «está muy mal» tras la imputación en la ‘causa de los trajes’, al tiempo que el PSOE califica a Rajoy de «cómplice» por su silencio.

El Partido Popular cerró filas ayer en apoyo de Francisco Camps, cuya honradez defiende pese a que será juzgado por la llamada causa de los trajes dentro de la trama Gürtel, mientras los socialistas acusaron al líder del PP, Mariano Rajoy, de ser «cómplice» del presidente de la Generalitat valenciana por no manifestarse ante su procesamiento.

Después del silencio protagonizado el viernes desde Génova, la vicesecretaria general de Organización y Electoral de la formación conservadora, Ana Mato, fue tajante al definir al dirigente autonómico como «una persona honrada», por lo que el partido «confía en él, como también han confiado los valencianos que lo han votado mayoritamente», ya que ha realizado «una magnífica labor en Valencia».

Asimismo, el portavoz de Economía del PP en el Congreso de los Diputados, Cristóbal Montoro, ratificó las palabras de Mato e hizo hincapié en la importancia de aplicar la presunción de inocencia y en «dejar que los procesos judiciales lleguen a término».

También el presidente de la Junta de Extremadura, José Antonio Monago, insistió en la presunción de inocencia de Camps y añadió que «hay gente que tiene vocación de sastre, y le quiere hacer un traje» al dirigente valenciano.

Monago, además, señaló que su colega valenciano debe seguir en el cargo, del mismo modo que si un periodista es acusado de algo «no se le aparta de un periódico». «No puede haber una especie donde haya un coto particular del derecho», concluyó.

Por su parte, la alcaldesa de la capital del Turia, Rita Barberá, quien ya defendió al acusado cuando saltó la noticia de que se sentará en el banquillo por la causa de los trajes, reconoció que el jefe del Ejecutivo levantino está «sufriendo».

Mientras Camps sigue sin hacer declaraciones públicas, varios representantes de su Gabinete se decantan por hablar. Así, el conseller de Gobernación, Serafín Castellano, aseguró que el presidente tiene un «respaldo total y absoluto de todos» y advirtió de que la apertura de juicio oral no cambia «nada», ni «en la inocencia, en la credibilidad, en el liderazgo y en la gobernabilidad» del presidente, ni en la agenda política del Ejecutivo valenciano.

Censuras

Del otro lado de la cancha política, dos fueron los dirigentes del PSOE que hablaron del dirigente levantino y ambos coincidieron en llamar a Mariano Rajoy «cómplice» del imputado por no hablar ante el procesamiento.

El primero de ellos fue el secretario de Estado de Cooperación Territorial, Gaspar Zarrías, para quien, además, «lo grave» es que «Rajoy sigue callado, cuando él pide la dimisión a todos y por todo, pero ahora calla, y el que calla, otorga».

Mientras, el secretario general del PSPV-PSOE, Jorge Alarte, censuró que el líder nacional del PP guarde «un atronador y escandaloso silencio» 24 horas después de conocerse el auto judicial.

Para Alarte, el jefe de los populares «debe retirar a Camps de sus responsabilidades» y decidir ya «si consiente que, estando al frente del Ejecutivo valenciano, el president de la Generalitat sea juzgado», una cuestión en la que «se juega parte de su credibilidad, ante su propio partido y ante España entera».

Además advirtió de que si el líder conservador «avala» al mandatario regional, «estará también apoyando a los implicados e imputados en el caso Brugal, el caso Fabra o el Emarsa».

Por su parte, la coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz, insistió en criticar el silencio del propio Camps y le instó a «salir de su escondrijo» y dar «explicaciones inmediatas» a todos los ciudadanos de la «histórica situación política judicial en la que se encuentra».