Calviño avisa de que el bloqueo político tiene un coste “lamentable”

La ministra de Economía en funciones urge a la constitución de un Ejecutivo con plenas funciones para abordar las reformas que permitan prolongar el crecimiento económico

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La ministra advierte que mejorará “con la máxima prudencia” la previsión de crecimiento en cuanto haya gobierno.
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La ministra de Economía y Empresa en funciones, Nadia Calviño, advirtió ayer de que la falta de Gobierno tiene un “coste” particularmente “lamentable” en un contexto de incertidumbre y menor crecimiento internacional, por lo que urgió a constituir un Ejecutivo con plenas funciones para abordar las reformas necesarias que permitan prolongar el crecimiento económico. No obstante, mantiene que se mejorará con la “máxima prudencia” la previsión de crecimiento del 2,2% este año cuando se conforme Ejecutivo.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Calviño realizó balance de la situación económica en la que subrayó la necesidad de aprovechar la buena marcha de la economía para acometer las medidas pendientes, ya que “no hay un minuto que perder” y “cuanto más tiempo se esté en funciones, más retrasada estará la adopción de medidas y reformas necesarias para prolongar el crecimiento económico y hacerlo más sostenible y justo”.

Calviño insistió en la necesidad de un Gobierno “plenamente capaz”, con iniciativa para abordar las reformas “imprescindibles” en materia de educación, innovación, transición ecológica o digitalización de la industria.

En este sentido, subrayó que la economía mantiene tasas “robustas” de crecimiento dentro de una tendencia progresiva de moderación iniciada en 2015, por lo que “si se quiere que no se deteriore y continúe con una tendencia lo más positiva posible, hay que abordar las reformas cuanto antes”.

“La falta de Gobierno operativo tiene un coste, las perspectivas económicas serían más positivas si tuviésemos seguridad jurídica y política”, añadió Calviño, deseando que en los próximos meses haya “certidumbre”.

Revisión al alza

En todo caso, afirmó que el Gobierno mantiene su intención de mejorar su previsión económica del 2,2% para este año y alinearla con la de los organismos internacionales, de entre el 2,3% y el 2,4%, en la próxima actualización del cuadro macroeconómico, una vez se forme Gobierno, que espera que sea “cuanto antes”, para presentar también la senda fiscal y los Presupuestos de 2020.

Según Calviño, la economía española se encuentra en una fase “positiva” del ciclo, con 22 trimestres de crecimiento interanual, 19 de ellos por encima del 2%, y las últimas cifras apuntan a una tasa de crecimiento del 2,3%, por lo que sigue creciendo “por encima del potencial”, aunque la tendencia del PIB es que “se va moderando progresivamente a medida que madura el ciclo económico”.

Además, subrayó que la economía española da muestra de “mayor estabilidad” que en ciclos anteriores, ya que se corrigen desequilibrios heredados de la crisis, como el desempleo o la deuda pública y privada, y sobre todo con un “buen comportamiento” del sector exterior.

Mientras que la zona euro crece a un ritmo interanual del 1,1%, Calviño apostilló que España lo hace en un 2,3%, con lo que “crece a un ritmo prácticamente el doble que la media de la zona euro” y muestra que “está capeando mejor que otros países esta situación”.

En esta línea, afirmó que España está “capeando mejor” la situación de “certidumbres” e “hitos” internacionales”, como el recrudecimiento de las medidas proteccionistas y el brexit, y sigue creciendo de forma “robusta”, aunque con moderación del ritmo de crecimiento en la medida que madura el ciclo económico.

“Seguimos creciendo sustancialmente más que los países del entorno y los organismos nacionales e internacionales han revisado al alza sus previsiones de crecimiento para España, entre el 2,3% y el 2,4%”, enfatizó Calviño, quien ve en ello un “síntoma de mejora” de la confianza en la economía.

A su vez, ha subrayado que el crecimiento va acompañado del “notable” dinamismo del mercado laboral, con récord de afiliación (19,5 millones de ocupados), si bien abogó por huir de la “complacencia y actuar con prudencia” y achacó la menor disminución del paro en julio a la desaceleración y el aumento de la población activa.