El vicepresidente de la CE para el Euro, Valdis Dombrovskis(i) junto al comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici. / EFE
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La Comisión Europea advirtió ayer a España de que el borrador de presupuestos para 2020 remitido por el Gobierno presenta el riesgo de desviarse de los objetivos de reducción de déficit y deuda y le reclamó unas cuentas actualizadas que incluyan las “medidas necesarias” para cumplir.

Es el mensaje principal de la opinión emitida por el Ejecutivo comunitario tras analizar el plan enviado por el Gobierno en funciones en octubre, que es en esencia una segunda prórroga de las cuentas de 2018 (las últimas del anterior Ejecutivo del PP) sin nuevas medidas políticas.

Bruselas hace especial hincapié en que España, como otros países, no ha aprovechado la buena coyuntura y los bajos tipos de interés para rebajar su deuda y le pide “utilizar cualquier ingreso inesperado para acelerar la reducción” en 2020.

España salió en 2019 del procedimiento por déficit excesivo y pasó al brazo denominado preventivo, en el que Bruselas vigila el déficit estructural, el control del gasto público y la reducción de deuda. El borrador apunta a que España incumplirá en los tres indicadores.

Bruselas pide reducir el déficit estructural en un 0,65% del PIB (unos 7.800 millones de euros) en 2020, pero según sus cálculos este aumentará.

Esto supondría que la brecha entre lo que prevé el borrador y la meta marcada por Bruselas sería del 0,8 %del PIB, según la Comisión, con lo que España debería legislar ajustes adicionales por unos 9.600 millones para cumplir.

Bruselas precisa que pese a ser una prórroga, el borrador sí incluye dos medidas anunciadas para 2020 que podrían aumentar el déficit: la subida de las pensiones conforme al IPC y el incremento del salario de los funcionarios, cuyo impacto cifra entre 4.800 y 6.000 millones.

Tampoco se respetaría la norma que fija un aumento máximo del 0,9 % del PIB en el gasto público primario ni la que exige reducir la deuda progresivamente hasta el umbral del 60 % del PIB.

La Comisión prevé que la deuda aumente este año y solo baje una décima, hasta el 96,6% del PIB el próximo.
“Los Estados con altos niveles de deuda deberían aprovechar el bajo gasto en intereses para reducir su deuda. Debería ser su prioridad”, dijo el vicepresidente de la CE para el Euro, Valdis Dombrovskis.

Bruselas recuerda a estos países, que comparten el “suspenso” a sus cuentas, que su alta deuda reduce el margen de maniobra si vienen dificultades y les expone a una mayor presión de los mercados.

En esta tesitura la Comisión insta de nuevo a España a enviarle un presupuesto completo que incluya “las medidas necesarias” para cumplir con las normas comunitarias lo antes posible una vez que haya Gobierno.

El informe comunitario incluye además un nuevo aviso sobre la subida de las pensiones conforme al IPC. Bruselas cree que se necesitarán “medidas compensatorias” para garantizar la sostenibilidad del sistema si se siguen ligando los incrementos a la inflación y se aplaza el factor de sostenibilidad.

Bruselas afea a España haber hecho solo “progresos limitados” desde que le recomendó abordar este problema, así como mejorar su marco de licitaciones públicas.

La Comisión Europea rehusó, sin embargo, pronunciarse sobre el acuerdo para un Gobierno de coalición entre el PSOE y Unidas Podemos y sobre si habría margen para un mayor aumento del gasto público.

El comisario europeo de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, señaló que esperan que los países que tienen “una situación política inestable, intenten formar un Gobierno estable y después presenten un borrador de presupuesto actualizado y completo que cumpla las reglas”.