¿Baja laboral o huelga encubierta?

Los controladores aéreos han advertido de un verano complicado si Aena no organiza bien los turnos de trabajo, mientras el ministro de Fomento, José Blanco, ha alertado sobre la posibilidad de que las bajas médicas que están causando retrasos en el tráfico aéreo terminen en los tribunales de justicia.

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Según Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), organismo del que dependen los controladores aéreos, informó de que 28 controladores del Centro de Control de Barcelona, un 46% de los que tenían servicio, no asistieron ayer a su puesto de trabajo -la mayoría aduciendo causas médicas- al tiempo que consideró que “la acumulación de bajas tiene el evidente objetivo de entorpecer el tráfico aéreo”.

En un comunicado de la empresa de gestión aeroportuaria se considera que esta situación tiene “un claro perjudicado: el pasajero que ve alterados sus planes de viaje en plena temporada de verano, así como las compañías aéreas y el sector turístico”.

En la nota se subraya que la no asistencia a su puesto de trabajo de los 28 controladores está provocando retrasos en el tráfico aéreo en la zona mediterránea y destaca que de los 61 controladores convocados en el turno de mañana de hoy, el 40% ha alegado causas médicas para no acudir a su puesto de trabajo.

Esta situación está provocando “retrasos fuertes” en el tráfico aéreo de los aeropuertos de Cataluña, Baleares y Comunidad Valenciana.

También el ministro de Fomento, José Blanco, criticó hoy el “grave daño” al país, a las compañías y a los viajeros que causan los controladores aéreos con unas bajas que parecen organizadas y que, tras la investigación pertinente, pueden acabar siendo denunciadas en los tribunales.

Blanco recordó que AENA ha pedido que la Inspección de la Seguridad Social investigue estas “bajas masivas” y, si se encuentran fundamentos para ello sean denunciadas ante la Fiscalía.

La acumulación de bajas, “que en la mayoría de las ocasiones se comunican sin el tiempo suficiente para buscar sustitutos, tiene el evidente objetivo de entorpecer el tráfico aéreo”, subraya Aena, mientras que desde la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) se argumenta que un trabajador no puede saber con anterioridad en qué fecha va estar enfermo.