Isabel Díaz Ayuso toma posesión como jefa del Ejecutivo madrileño ante gran expectación de los medios. / EFE
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La popular Isabel Díaz Ayuso tomó ayer posesión de su cargo como presidenta de la Comunidad de Madrid y prometió “hacer las cosas bien gobernando para todos los madrileños”, en un acto en el que estuvo arropada por el presidente del PP, Pablo Casado, y la plana mayor de su partido.

La jefa del primer Ejecutivo de coalición en Madrid, junto a Cs, ha tenido que superar ochenta días de negociaciones con los naranjas y Vox y enfrentarse a críticas de la oposición por el préstamo que la entidad pública Avalmadrid dio a su padre, antes de prometer su cargo.

Lo hizo ayer en la Real Casa de Correos, donde rodeada por dirigentes y barones autonómicos del PP, subrayó que su Gobierno tiene como pilares la libertad, la bajada de impuestos y la eficacia en los servicios públicos.

Colaboración

En un discurso precedido por un largo aplauso, Díaz Ayuso reconoció que necesitará ayuda para gobernar y abogó por subrayar “las coincidencias” y poner “el consenso y el diálogo por encima de la tensión permanente y el conflicto” tras alcanzar un pacto con Cs y lograr el apoyo externo de Rocío Monasterio (Vox).

La presidenta se comprometió además a “dialogar con todos los sectores sociales, instituciones y partidos políticos” para que “Madrid siga siendo el motor económico de España”, mientras que apuntó a que en Madrid serán “colaboradores y a la vez exigentes” con el Gobierno de la nación.

Respaldándola estuvo el presidente de su partido, Pablo Casado, que destacó de Díaz Ayuso su “valía intelectual” y señaló que en Madrid hará una “demostración” del proyecto que el PP quiere acometer en España.

Además, estuvo arropada por el expresidente madrileño Alberto Ruiz-Gallardón y también por la expresidenta Esperanza Aguirre. No acudió Cristina Cifuentes, que sí deseó “todo lo mejor” a la presidenta publicando en redes sociales una foto de ambas.

Vigilantes

El futuro vicepresidente, Ignacio Aguado (Cs), defendió que habría sido una irresponsabilidad no haber contado con Ángel Garrido en el Ejecutivo y también Casado le mostró su apoyo, pues aunque admitió que le sorprendió que cambiase de formación, quiso acentuar la alianza forjada con Ciudadanos.

Desde Vox, cuyos votos son imprescindibles, la portavoz Rocío Monasterio aseguró que serán “vigilantes” con lo pactado y criticó que la administración pase de nueve a trece consejerías —siete del PP y seis de Cs— puesto que su partido defiende la eliminación del gasto político ineficaz, la “grasa”.

Pablo Casado aseguró que Díaz Ayuso es una persona “honesta” e “intachable” y criticó lo “sufrido” estas semanas por ser a su juicio “muy injusto” con la familia de Díaz Ayuso y con la propia presidenta.

En una jornada protagonizada por el PP, la oposición apenas se hizo notar. Por parte de la izquierda solo acudió el portavoz del PSOE Ángel Gabilondo, que ha pedido a la popular que no use Madrid como un bastión contra el Gobierno de Pedro Sánchez.

No acudió en cambio el portavoz de Más Madrid, Íñigo Errejón, y en su lugar asistió la portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, Marta Higueras. Tampoco se dejó ver la portavoz de Unidas Podemos, Isabel Serra, que en Facebook dijo que se debe a la ciudadanía y no una presidenta que a su juicio no explica los “escándalos”.