La portavoz del Ejecutivo en funciones, Isabel Celaá, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. / EFE
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El PSOE aseguró ayer su intención de ceder a Unidas Podemos una presencia “activa y potente” en la futura administración si llegan a un acuerdo de investidura, pero el partido de Pablo Iglesias sigue desconfiando de los socialistas y cree que ya piensan en elecciones generales.

Un día después de que los equipos negociadores de los dos partidos retomaran el diálogo aunque sin avances, ambas partes aseguran su disposición a seguir hablando pero se mantienen en las mismas posiciones: Podemos quiere gobierno de coalición y los socialistas insisten en rechazarlo.

Por la mañana, dirigentes de Unidas Podemos que están en la mesa negociadora, como Ione Belarra y Yolanda Díaz, subrayaban su sospecha de que los socialistas solo negocian sin intención de acuerdo y como estrategia de “marketing” o propaganda pensando en la repetición electoral.

Y del lado socialista, la número dos del partido, Adriana Lastra, criticaba por su parte la posición “inamovible” de la formación morada, que sigue pidiendo coalición, como el principal “escollo” para el acuerdo.

Investidura gratuita

Después llegaba la última promesa socialista a través de la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celaá, quien aseguraba que lo que proponen con su “tercera vía” es una presencia “activa y potente” de Podemos en las estructuras del Estado, pero no en el Consejo de Ministros.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Celaá insistía en que no habrá un gobierno de coalición con Unidas Podemos “tal y como se ofreció en julio”, pero sí están sobre la mesa de negociación fórmulas que permitan esa presencia “potente” de la formación morada.

Se trataría, dijo, de “altos puestos” en instituciones “que no son gobierno pero que representan al Estado”, aunque no quiso citar ninguna en concreto porque eso tiene que llegar con el diálogo y el acuerdo.

Celaá confirmó en esta comparecencia que habrá reunión entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, que se producirá “en tiempo”, aunque no avanzó fecha para ese encuentro.

Y dejó claro, como hizo Sánchez en la presentación de sus propuestas programáticas, que los socialistas no quieren una investidura “gratis” con apoyo de Podemos pero sin acuerdo. Porque eso sería, advirtió, un “cul de sac” (callejón sin salida) y no daría la estabilidad que se necesita.

La ministra portavoz insistió en defender la “tercera vía” que ofrecen los socialistas, así como la “triple garantía” —desde el Gobierno, parlamentaria y desde la sociedad civil— para el cumplimiento del acuerdo.

Los socialistas, añadió, esperan que ese “compendio” ofrecido a Podemos pueda permitir que “emerja algo nuevo, la confianza” perdida entre ambos.

“Si Unidas Podemos quiere, habrá gobierno”, aseveró la ministra, quien en más de una ocasión negó que la intención de los socialistas sea la repetición electoral.

“Nosotros ganamos las elecciones, no queremos ir a otras, ya tenemos el resultado positivo de la ciudadanía”, recalcó la ministra, para quien el PSOE tiene un “interés genuino” y una intención “inequívoca” de que el acuerdo salga adelante y pueda haber un Gobierno en septiembre.

Intenciones dudosas

No quiso augurar a quién culparán los votantes si no hay acuerdo de investidura y se convocan unos nuevos comicios, aunque sí se mostró convencida de que los ciudadanos son conscientes y tienen muy “interiorizado” que el PSOE representa “estabilidad, seguridad y moderación”.

En Podemos, no obstante, siguen dudando de las intenciones de los socialistas.

La portavoz adjunta en el Congreso, Ione Belarra, cree que los socialistas usan la negociación como una “estrategia de marketing” pensando en la repetición electoral y advirtió de que con la vuelta a las urnas el 10 de noviembre se le está dando a las “tres derechas” la oportunidad de conseguir los votos para poder gobernar.

La diputada de Galicia en común Yolanda Díaz expresaba el temor al advertir de que lo que ocurra el 10 de noviembre puede ser la “antítesis” del 28 de abril.

Desde la derecha, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, acusó a Pedro Sánchez de “subastar el Gobierno al mejor postor” a la vista de sus negociaciones con Podemos, mientras el líder de Cs, Albert Rivera, aseguró que su partido está preparado tanto para iniciar la legislatura como para afrontar unas elecciones cuando concluya el “teatro” de Sánchez e Iglesias.

Y a la espera de saber si habrá o no avances en la negociación entre ambas formaciones, la agenda del Rey para la próxima semana sigue sin fijar la nueva ronda de consultas con los representantes de los partidos para decidir si propone de nuevo un candidato a la investidura.