Ana Julia Quezada, declarada culpable de asesinato con alevosía

El jurado considera probado que la acusada del crímen del niño Gabriel mató al pequeño de forma intencionada y súbita • Se enfrenta a una pena de prisión permanente revisable

58
Imagen de la sala del tribunal durante la lectura del veredicto del jurado en el juicio contra Ana Julia Quezada (d).
Publicidad

El jurado popular que juzga a Ana Julia Quezada, autora confesa de la muerte del niño Gabriel Cruz, la declaró culpable de un delito de asesinato con alevosía, por lo que se enfrenta a una pena de prisión permanente revisable.

El jurado consideró probado que la acusada mató al pequeño de forma intencionada y súbita, lo que se ajusta al relato de la fiscal Elena María Fernández.

Los miembros del jurado, siete mujeres y dos hombres, la declararon culpable de dos delitos de lesiones psíquicas, a cada uno de los padres del menor, Ángel Cruz y Patricia Ramírez, por los que la Fiscalía solicita penas individuales de 5 años de cárcel.

También la declaró culpable de dos delitos contra la integridad moral, uno a cada padre del menor, Ángel Cruz y Patricia Ramírez, por los que la acusación particular solicita penas individuales de dos años de cárcel.

Casi 26 horas estuvieron los miembros del jurado reunidos, incomunicados, en la Audiencia Provincial de Almería, donde poco antes de las 19 horas de ayer se procedió a leer el objetivo del veredicto del jurado.

A la lectura asistieron los padres del pequeño, Patricia Ramírez y Ángel Cruz: ella, totalmente vestida de blanco, acudió acompañada de su psicólogo.

La letrada de la administración de Justicia, Isabel Bru, leyó las 142 preguntas hechas al jurado. El niño, de 8 años, murió el 27 de febrero del 2018, en una finca de campo de la provincia de Almería.

Quezada, que mantenía una relación sentimental con el padre del menor cuando ocurrieron los hechos, fingió participar activamente en su búsqueda cuando se dio por desaparecido.

El cadáver fue encontrado en su automóvil tras doce días de búsqueda, lo que causó un gran despliegue mediático y una gran conmoción en toda España.

La acusada reconoció que lo había matado, pero no de manera premeditada, por lo que su defensa pedía quince años de prisión por un delito de homicidio imprudente.