36 vueltas al mundo

España ha enviado en 20 años a más de 2.000 científicos a las bases ‘Gabriel de Castilla’ y ‘Juan Carlos I’, en la Antártida

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Los buques de la Armada española han embarcado a más de 2.000 investigadores a lo largo de los 20 años que llevan en marcha las misiones antárticas y han recorrido el equivalente a más de 36 vueltas al mundo. Así lo indicó hace unos días la ministra de Defensa, Carme Chacón, al dar la bienvenida junto a la titular de Ciencia y Tecnología, Cristina Garmendia, al buque Las Palmas, que acababa de culminar la campaña 2008-2009, la más ambiciosa de las realizadas hasta ahora, y especialmente enfocada al problema del cambio climático.

«El éxito logrado es un ejemplo de cooperación entre instituciones, militares e investigadores civiles en busca de un bien común», subrayó con rotundidad Chacón.

Este año de celebraciones tienen dos componentes muy diferenciados: uno civil, representado en gran parte por el CSIC, dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación; y otro militar, con una base del Ejército de Tierra, la Gabriel de Castilla, y dos buques de la Armada, el Hespérides y el Las Palmas.

Entre las actividades que tienen lugar en estas expediciones figuran la detección de terremotos, la resistencia de materiales en condiciones extremas o la evolución de los ecosistemas marinos.

Las investigaciones realizadas en ese continente son además clave para el estudio del cambio climático y la búsqueda de soluciones para el calentamiento global.

Por su parte, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, incidió en que «la ciencia nos ofrece conocimientos y herramientas para seguir avanzando en la lucha contra el calentamiento global». De hecho, durante esta campaña se ha podido comprobar el deshielo en la gran placa helada Willkins y su separación de la península Antártica en el mar de Belinghausen.

El Ministerio de Ciencia e Innovación ha financiado con 15 millones de euros los análisis de esta poco explorada zona del planeta, de los que tres millones se han destinado a los 25 proyectos desarrollados durante el último ejercicio, 10 realizados en las bases antárticas Juan Carlos I y Gabriel de Castilla, uno a bordo del Hespérides, otro en el Las Palmas y siete en las instalaciones científicas de Chile, Argentina, Nueva Zelanda, Ucrania, Alemania y Rusia. Los 12 millones de euros restantes se están invirtiendo en la remodelación de las instalaciones.

El mes pasado, España ingresó en el Comité Científico Internacional del Ártico (IASC), organización internacional formada por 18 países; como miembro de pleno derecho, lo que permitirá también desarrollar el estudio polar en el continente blanco -que cada vez lo es menos-. Así, los frutos aumentarán. Hasta ahora se han finalizado varios mapas geológicos de diferentes zonas, se ha comprobado la disminución de cerca del 40 por ciento de la población de pingüinos en Isla Decepción o el impacto del turismo.