COCA
COCA

Pasear por la provincia de Segovia, es disfrutar de la belleza, de la naturaleza, de sus gentes, de la riqueza de su historia, es hacerse a uno mismo en cada paso que se da y en este momento de la vida que nos ha tocado vivir.

Somos un eslabón de una cadena de la que nunca fuimos el principio, podemos conocer y valorar la obra de otras personas que nos precedieron y que entiendo es nuestra obligación transmitir en las mejores condiciones a las generaciones que vengan.

No soy de muchas palabras, pienso que una imagen vale mas que mil palabras, por eso voy a elegir un tema que personalmente me gusta, diría que me apasiona y que con frecuencia comparto, es mi ruta de los Castillos en la provincia de Segovia.

Segovia es parte de Castilla, de Castilla y León y en el nombre de la Comunidad tenemos uno de nuestros signos de identidad. El recorrido es el que suelo realizar cada cierto tiempo, como si ellos me cargaran las baterías, dejando para otro momento el Alcázar en la capital, un recorrido que suelo iniciar en el castillo de Coca, obra cumbre de la arquitectura mudéjar, se muestra ante el visitante como una edificación grande y bella, realizada en ladrillo aplantillado, protegida por un foso cuya profundidad es superior a los veinte metros. Se aprovecharon las paredes de la muralla de la villa en sus orientaciones sur y oeste lo cual le confiere una planta de forma un tanto irregular.

CUELLAR
CUÉLLAR

Desde este lugar por tierra de pinares podemos llegar al Castillo de Cuéllar, sus piedras nos podrían hablar del Rey Alfonso X el sabio, que en 1256 le concedió fuero y leyes especiales para su gobierno a la localidad, se celebraron Cortes en ella en el año 1297, también en esta villa tuvo lugar la reconciliación de Pedro I de Castilla y su hermano don Fadrique. El rey Juan II donó la villa a don Fadrique, en 1430, en 1439 pasó a poder del reino de Navarra, posteriormente la poseyó la infanta Isabel, futura Isabel la Católica, hija de don Juan II y hermana de Enrique IV. En el año 1464 Enrique IV la cedió a don Beltrán de la Cueva, hasta que pasó a la casa de Alcañices, Felipe II la erigió en Marquesado.

TUREGANO
TURÉGANO

Posteriormente visitaríamos Turégano, lugar en que la tradición indica que hubo un asentamiento romano y posteriormente hubo una ciudad árabe, que conquistó Fernán González, quien ordenó a su hijo Gonzalo, que la repoblase y erigiese el primer castillo, al que llamó Turrem Vega, pronto pasaría a llamarse Torodano, así consta en la Cédula de Donación de doña Urraca a la mitra segoviana. En los siglos siguientes pasó nuevamente a poder real. En 1428 el monarca Juan II se reunió con su favorito Luna. Se hallaba el obispo Juan Arias Dávila retirado en el castillo contrariado por el favoritismo que en la corte poseía Beltrán de la Cueva; el obispo segoviano era partidario de la infanta Isabel, hermana de Enrique IV y después de la batalla de Olmedo se había encerrado en su fortaleza desde donde alimentaba la conspiración que colocó en el trono a la hermana del rey. Cuando uno de los mensajeros entraba de regreso desde la comitiva a Turégano en Segovia, las campanas doblaban a muerto, había fallecido el rey de Castilla Enrique IV.

En 1474 estuvo en ella Fernando el Católico, siendo coronado en Segovia en breve espacio de tiempo. El castillo fue confirmado de propiedad de los obispos de Segovia por doña Juana, hija de los Reyes Católicos.

FUENTIDUENA
FUENTIDUEÑA

Ahora nos dirigimos a Fuentidueña, lugar en que un conjunto de restos de edificaciones, muros, torres, situados en la parte alta de un recinto amurallado que asumía la función de fortaleza en caso de ser tomada la población, recorrer estos restos, disfrutar de las hoces en el entorno del rio Duratón y seguir viaje a Sepúlveda, construida sobre un promontorio rocoso, junto al río Duratón y famosa por sus Fueros, que sirvieron de modelo a otros lugares fronterizos con el fin de defenderlos y repoblarlos, frente al poder musulmán.

Después de hacer un alto gastronómico en el camino podemos dirigirnos a Castilnovo, Hace referencia con su nombre al castillo de Castilnovo, a la obra del califa Abderramán I según acredita la tradición.

La imagen del castillo habla de aquella época califal y de otras muchas intervenciones que sobre la fortaleza se superponen, una mezcla entre fortaleza y palacio, destacan sus torres, tres prismáticas y tres cilíndricas.

PEDRAZA
PEDRAZA

Desde allí nos dirigimos a Pedraza, repoblada entre los siglos X y XI, tras la batalla de Simancas, enfrentamiento bélico entre las tropas cristianas coaligadas y encabezadas por el Ramiro II, rey de León y los musulmanes encabezadas por el califa Abd al-Rahman III. En el siglo XV, tuvo lugar el máximo apogeo de la Villa, en tiempos de los Velasco, señores del Castillo y la Villa.

Pedraza está emplazada entre los arroyos Encinarejo y Vadillo que juntos se unen al río Cega.

Dos torreones nos falta por visitar, para completar esta mi ruta de los Castillos de la provincia de Segovia, una en Valdeprados y otra en Lastras del Pozo.

Es difícil hacer la ruta en un solo día, es necesario haber contactado antes para poder entrar en el Castillo de Coca y el de Cuéllar. El castillo de Turégano se encuentra en obras en estos momentos, se puede contactar con el Ayuntamiento y allí indicarán si se puede visitar.

VALDEPRADOS
VALDEPRADOS

El castillo de Fuentidueña es particular y desconozco si permite visitas o no, y en Sepúlveda, se puede ver desde la Plaza Mayor, el pueblo te acogerá como todos los demás con los brazos abiertos, de allí al Castillo de Castilnovo a orillas del río San Juan, es de propiedad privada y no conozco si se puede visitar, no obstante en todos los castillos que están en condiciones de poderse habitar, como es el caso, suele haber una familia que los guarda y ellos suelen informar, no muy lejano se encuentra el Castillo de Pedraza otra villa sin par, Castillo que es particular, pero que existe un régimen de visitas. Existió un castillo en Maderuelo, pero personalmente lo que queda de él, pienso no tiene interés visitarlo y a falta de otras torres defensivas que se hayan integrado como torres campanario de iglesia, nos restan por conocer, dos torreones, los dos pertenecientes a conocidos escultores, uno en Valdeprados y otro en Lastras del Pozo, cuya visita segura es por el exterior y si se dan las condiciones para poder visitar su interior, pues será de agradecer.

Siempre es interesante la visita a cualquiera de ellos, por el exterior la tenemos garantizada y en el caso de no poder acceder a su interior, siempre tendremos razones para volver en una posterior ocasión.