En el angosto pero visible rincón de la Plaza de Medina del Campo, la placa en honor de Angel Román Allas recuerda para siempre la vida y la historia de un hombre sencillo, cuya mirada ha captado la historia de una ciudad a la que amó y que esta semana lloraba su pérdida. La Asociación Fotográfica Segoviana (AFS) realizaba una completa biografía del fotógrafo segoviano con motivo del 75 aniversario de su profesión en 2017, que ofrece una visión panorámica de lo que fue la vida y la obra del maestro de fotógrafos segoviano.

Desde Sancti Spiritu, Angel Román retrató la Catedral.
Desde Sancti Spiritu, Angel Román retrató la Catedral.

Nacido en Segovia un 28 de julio de 1927 y siguiendo los pasos de su padre, Victoriano Román Horcajo, desde el año 1.942 Ángel fue uno de esos “fotógrafos sin galería” -como rezaba su licencia fisca-, que durante ya setenta y cinco años, primero en bicicleta y cuando mejoraron los tiempos en motocicleta; estuvo recorriendo fiestas, romerías y otros eventos por multitud de pueblos de la provincia, pasando muchas noches en caminos y ventas. Abades, Armuña, Cantimpalos, Escarabajosa de Cabezas, Fuentemilanos, Garcillan, Hontanares, Hontoria, Los Huertos, Madrona, Otero de Herreros, Pinillos de Polendos, Revenga, San Martin y Mudrian, San Pedro de Gaillos, Sepúlveda, Turégano, Valverde del Majano, Yanguas de Eresma, y otros muchos que no le vienen a la memoria; han sido pueblos en los que ha vivido muchas experiencias.

Ángel Román: Semblanza del último minutero
Altos de La Piedad /FOTOS: COLECCIÓN FAMILIA ANGEL ROMÁN ALLAS

Desde sus inicios en su “rincón”, muchas han sido las fotos de carnets, pasaportes y kilométricos, compaginando con encargos a domicilio, reportajes de actos sociales y todo tipo de fotografías; estando presente en procesiones, desfiles y cualquier acto que se celebrara en las calles de la ciudad.
En el año 1976, recuperó una tradicional ambientación de su “rincón”, con unos tableros y decorados típicos, realizados por el artista Pepe Diviú dejando un poco de lado la foto-carnet y enfocándolo a la foto del caballo de cartón; los clásicos tableros en los que la gente pone la cabeza para verse en la foto disfrazados de distintos personajes.

El arco de La Fuencisla, en ua imagen otoñal de Román.
El arco de La Fuencisla, en ua imagen otoñal de Román.

El día 23 de octubre de 1992, después de cincuenta años de trabajo a sus espaldas, dedicados de una forma humilde a esta bonita profesión, le llegó el momento de pasar a la reserva activa, pues como se dice: los artistas, nunca se jubilan. Recibió un merecido homenaje, acompañado de autoridades, compañeros, amigos y familiares; descubriendo una placa en su rincón, “El Rincón del Minutero”, como se bautizó.

Ángel Román: Semblanza del último minutero
Arco de San Cebrián

Pero la jubilación no le llevó a detener su actividad, y siguió saliendo a su rincón hasta que la salud se lo permitió con su cámara de más de cien años, heredada de su padre y mantenida artesanalmente pieza por pieza, por él mismo, con la ayuda desde hace años de su hijo Javier Román, también fotógrafo profesional. La vista era su principal limitación, pero su profesionalidad y su espíritu positivo le llevaba a asegurar que para trabajar “enfoca de memoria”. Fue uno de los socios fundadores de la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Segovia (AFPS), siendo su primer presidente Bruno Martín Polo, allá por el año 1.77. Permaneció durante ocho años como vocal en la Junta Directiva y ha vivido de una forma activa, todos los altibajos de la mencionada asociación, hasta el día 13 de diciembre de 1996, que fue nombrado “Socio de Honor”.

Los padres del fotógrafo segoviano, en una imagen retrospectiva.
Los padres del fotógrafo segoviano, en una imagen retrospectiva.

Participó en el “I Congreso de Fotografía y Vídeo” celebrado en Segovia, en abril de 1992, y que sirvió de consolidación e inicio de la Federación Española de la Fotografía y la Imagen (FEPFI).

Ángel Román: Semblanza del último minutero
Un jovencísimo Angel Román.

En el año 1978, recibió el premio “Triunfadores – 78” en su quinta edición dentro de la categoría de Premios a la Información y al Servicio Público, reconociendo la “mejor labor en fotografía”. Este premio era una convocatoria que se realizaba anualmente, organizado por la discoteca Ladreda 25 cuyo fin era reconocer anualmente las mejores labores de distintos campos sociales.

El 23 de octubre de 1.997, fue nombrado “Primer Lomógrafo de Segovia”, entregándole su cámara “Lomo” el director de Lomographic Society International, Peter Iohmam y Pascuale Caprile, director de la Sociedad Lomográfica de Madrid.En el año 2006 recibió del Centro Segoviano de Madrid el premio «Juan Bravo» «Al espíritu de trabajo de lucha y de coraje».
Son muchas sus apariciones en libros de Segovia, revistas de turismo y reportajes de prensa a nivel local y nacional: El Mundo, El País, ABC, El Norte de Castilla, El Adelantado de Segovia, prensa alemana, japonesa, estadounidense, etc.

La Fuente de Las Sirenas, adornada por el hielo invernal.
La Fuente de Las Sirenas, adornada por el hielo invernal.

También su voz se ha oído por todas las emisoras locales: Radio Segovia (Cadena Ser), Antena 3, Cope, Onda Cero; a nivel nacional, ha sido entrevistado por Carlos Herrera y Ciudadano García para Radio Nacional de España, así como Nieves Herrero.

En televisión, su imagen ha sido recogida por las cámaras de Televisión Española, Antena 3, Tele 5, Televisión Segovia, y televisiones de otros países: Mexico, Japón, Alemania, reseñando el programa integro que le dedicó la BBC inglesa en el año 1.988. Una de sus más recordadas apariciones televisivas fue en “Las Mañanas de Jesús Hermida”, el día 20 de abril de 1.987, haciendo fotografías en directo a los artistas invitados ese día: Chicho Ibañez, Maribel Verdú, al propio Jesús Hermida juntamente con Javier Basilio, Nieves Herrero, Inma Soriano y Consuelo Berlanga; volviendo al año siguiente al mismo programa para simular una fotografía de grupo con todas las camisetas de los equipos de fútbol de España, con flash de magnesio y fogonazo incluido.

Con su cámara al hombro, Román recorría la ciudad.
Con su cámara al hombro, Román recorría la ciudad.

Todas sus apariciones en cualquier medio, han sido totalmente altruistas, lo mas importante para él no fue el dinero, sino su cámara, la relación con todo tipo de gente y el poder echar una parrafada.

Angel Román fue un fotógrafo sin demasiadas ambiciones, la única ha sido la de estar setenta y cinco años pasando frío y calor en su “rincón”, sin ningún tipo de comodidades como las actuales. Fueron muchas horas pasadas al pie de la ampliadora con su esposa Julia como ayudante de laboratorio, haciendo esas copias en blanco y negro tan apreciadas siempre.Ahora, sus hijos Ángel y Javier recopilarán el gran legado de su padre, con el objetivo de ponerlo a disposición de los segovianos.