Violentos choques en Hong Kong entre la Policía y manifestantes

Los enfrentamientos provocan destrozos en el mobiliario urbano y en algunos edificios

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Los incidentes entre la Policía y los grupos de manifestantes volvieron a registrar choques en la ciudad autónoma. / EFE
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Violentos enfrentamientos entre fuerzas antidisturbios y grupos de manifestantes se registraron ayer en varias zonas de Hong Kong, así como múltiples destrozos en el mobiliario urbano y en algunos organismos, como la sede en la ciudad de la agencia estatal de noticias china Xinhua.

Todo comenzó con una concentración en el Parque Victoria, en el centro de la ciudad, que la Policía no había autorizado pero que los 128 candidatos prodemocráticos a las elecciones de distrito de finales de noviembre intentaron convertir en mítines.

Según la ley hongkonesa, cada candidato puede congregar en un mitin a un máximo de 50 personas sin requerir permiso policial. Al haber 128 candidatos, podrían reunirse 6.400 personas sin incumplir la ley.

Más de un millar de activistas se concentraron en el parque, gran parte de ellos portando máscaras, en desafío a la prohibición del Gobierno local de llevar cubierto el rostro en las manifestaciones.

Los agentes antidisturbios advirtieron de que el uso de máscaras violaba la ley y de que la concentración no estaba autorizada pero los concentrados permanecieron en el lugar tras lo que la Policía empleó gases lacrimógenos para dispersarlos.

Tras la actuación policial en el parque, grupos de manifestantes se dirigieron entonces al área de Central, que acoge la sede del Gobierno, el Parlamento y la Policía, donde dos horas más tarde estaban convocadas otras dos manifestaciones, estas sí autorizadas.

A los que habían estado congregados en el parque se unieron varios miles de personas más pero la Policía comenzó a bloquear las avenidas que llevaban hacia Central y comenzaron los enfrentamientos con los agentes, que emplearon también vehículos con cañones de agua, mientras que los manifestantes usaron cócteles molotov, botellas y adoquines contra los uniformados.

Después, la Policía anunció que, invocando las leyes de orden público coloniales y en vista de la “violencia” ejercida por los manifestantes, quedaban prohibidas las dos manifestaciones autorizadas en la zona de Central.

A partir de ahí los enfrentamientos se generalizaron y un gran número de policías se desplegó por varias zonas de la ciudad donde se sucedieron los lanzamientos de gas lacrimógeno.
Grupos de manifestantes levantaron barricadas y hogueras en algunas avenidas para impedir el paso policial y provocaron también daños en varios edificios de organismos vinculados con la China continental.