Veracruz mira al futuro para tratar de olvidarse de un pasado violento

Los líderes mundiales se reúnen en la ciudad mexicana con el reto de refundar su asociación.

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La ciudad mexicana de Veracruz, una de las más antiguas de América, acoge la XXIV Cumbre Iberoamericana que reunirá a la mayor parte de los jefes de Estado y de Gobierno de los países de la región durante este lunes y martes. Una cita de enorme importancia para uno de los Estados más turísticos de México que trata de olvidar el incesante incremento de la violencia que se ha producido en esta zona en los últimos años.

Situado frente a la costa atlántica del Golfo de México, el Estado de Veracruz vivió en estos últimos tres años, algunos de los de los episodios más violentos de su historia moderna, con el hallazgo de varias fosas este verano o la aparición en 2011 de 35 cadáveres torturados en plena calle, en concreto, en el bulevar Adolfo Ruiz Cortines, una de las zonas más turísticas del municipio de Boca del Río, perteneciente a la ciudad de Veracruz, donde ahora se celebra la cumbre Iberoamericana.

A pesar de que hasta ese momento no registraba altas cifras de homicidios -179 en 2010-, este Estado acaparó la atención mediática en los últimos años ante el incesante incremento de la violencia, el número de asesinatos, desapariciones y secuestros. Una realidad que sumió a la población en el miedo y que trata ahora de ser contrarrestada con la celebración de eventos internacionales como la Cumbre Iberoamericana o los Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe que acogió la ciudad de Veracruz hasta el pasado 30 de noviembre.

Un Estado que demostró su capacidad para garantizar la seguridad durante la celebración de estos eventos pero que, al mismo tiempo, volvió a estremecerse este viernes ante la aparición de otros cinco cadáveres en el municipio de Tlacotalpan, a menos de 100 kilómetros de Boca del Río, según informó la revista mexicana ‘Proceso’.

Proceso

Así las cosas, los líderes iberoamericanos se reunirán a partir de mañana en Veracruz con el reto de concluir el proceso de refundación de su asociación que iniciaron hace dos años en la Cumbre Iberoamericana que se celebró en Cádiz.

Tras 23 años reuniéndose de forma anual, ésta será la última ocasión en la que los jefes de Estado y de Gobierno de América Latina, España, Portugal y Andorra se citen con esa periodicidad. Se volverán a encontrar en Colombia en 2016, pues a partir de Veracruz las Cumbres Iberoamericanas serán bienales y se alternarán con las cumbres entre la UE, América Latina y el Caribe.

La Comunidad Iberoamericana de Naciones -lanzada a iniciativa de España, con el apoyo de México, en el año 1991- quiere adaptarse así a una nueva realidad. Si en aquel entonces era el único foro que permitía reunir a los líderes de la región, hoy son numerosas las organizaciones regionales que convocan con frecuencia a los mandatarios latinoamericanos.

En las últimas ediciones, las Cumbres Iberoamericanas no han despertado el interés de hace unos años y algunas ediciones han registrado un notable número de ausencias.En Panamá el año pasado faltó la mitad de los presidentes, entre ellos el Rey de España.