Tsipras reconoce el fracaso por no conseguir la unidad de Syriza

El primer ministro heleno reivindica que no “ha tomado medidas represivas contra los parlamentarios disidentes” que votaron en contra de las medidas para el tercer rescate

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El primer ministro griego, Alexis Tsipras, reconoció el fracaso al no haber podido convertir a la coalición Syriza en un partido unido, aunque reivindicó que no hubiera tomado medidas represivas contra los parlamentarios disidentes que votaron en contra de las medidas de austeridad para lograr un tercer rescate. Tsipras criticó la oposición interna en las filas de su partido y dijo que trató de manipular el resultado del referéndum del 5 de julio sobre el rescate financiero. “Los griegos votaron ‘no’ a un mal acuerdo, no votaron para pedir la salida del euro. Ahora hay gente que está tratando de manipular el resultado”, argumentó el ‘premier’ heleno, en una entrevista concedida a la radio Sto Kokkino y difundida por el diario ‘Kathimerini’ en este caso.

El primer ministro dijo que no estaría arrepentido de la forma en la que Atenas encaró las negociaciones con los acreedores y defendió que el daño económico causado por el control de capitales “no es irreversible”.

El líder griego fue optimista sobre una reestructuración de la deuda. “Es crucial que tenemos su compromiso para una reestructuración, que sucederá después de la primera revisión del programa en noviembre”, apuntó. Sobre las reformas que Atenas tendrá que acometer, afirmó que su Ejecutivo no aprobará medidas adicionales a las acordadas con el Eurogrupo para facilitar el rescate.

“Conozco bien el marco del acuerdo que firmamos en la cumbre de la eurozona el pasado 12 de julio”, explicó Tsipras en la radio vinculada a Syriza. “Pondremos en marcha esos compromisos, independientemente de si estamos de acuerdo con ellos o no. Nada más allá del acuerdo”, señaló.

Por otro lado la Comisión Europea anunció una ayuda de 46 millones de euros de fondos regionales para apoyar un programa de cooperación entre Grecia y Chipre, con el que se esperará contribuir a la creación de empleo, mejora de infraestructuras y proteger el entorno. Se trataría de un programa con un presupuesto total de 54 millones, principalmente financiado por las arcas comunitarias, y que deberá centrarse en impulsar la capacidad emprendedora y competitividad en a región, así como animar al uso de energías alternativas y transporte sostenible en este sentido.

Las iniciativas para la conservación del entorno y medidas para la prevención de riesgos serían otras de las prioridades que deberán ser tenidas en cuenta, según explicó el Ejecutivo comunitario en un comunicado. Entre las medidas concretas que identificó Bruselas para enmarcar en este programa figura un mayor uso de las TIC por empresas.