Trump se lanza a la reelección tras una campaña de dos años

El presidente estadounidense, que no ha dejado de dar mítines desde 2016, comienza su camino en plena polémica por los despidos a raíz de encuestas internas desalentadoras

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, antes de un acto. / EFE
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El presidente de EEUU, Donald Trump, lanzó ayer formalmente su campaña a la reelección, pero sus esfuerzos para mantenerse en el poder hasta 2025 han marcado cada día de su mandato durante los últimos dos años con una intensidad inédita en la historia presidencial del país.

El mitin de Trump en Orlando llegó justo después de que su campaña despidiera a encuestadores cuyos sondeos internos, filtrados a la prensa, contenían datos desalentadores sobre las opciones de reelección del presidente en varios estados clave.

El acto dio oficialmente el pistoletazo de salida a la campaña de reelección de Trump, cuando faltan más de dieciséis meses para las elecciones de noviembre de 2020 y más de un año para que la oposición demócrata defina cuál de sus 24 precandidatos competirá finalmente contra el presidente.

Pero la campaña de reelección de Trump comenzó el mismo día en que llegó al poder, en enero de 2017, cuando tramitó los documentos necesarios para buscar un segundo mandato, y desde entonces ha seguido celebrando actos prácticamente idénticos a sus mítines previos a las elecciones de 2016.

El de Orlando fue el mitin número 550 de Trump desde que anunció su primera campaña presidencial, hace cuatro años, según su campaña; y la recaudación de fondos para su reelección comenzó hace casi dos años, cuando apenas llevaba cinco meses en la Casa Blanca.

Ya en octubre pasado, Trump superó los 100 millones de dólares recaudados para su reelección, una cifra que supera con creces los 11 millones y los 2,4 millones que sus predecesores Barack Obama y George W. Bush recibieron, respectivamente, durante sus dos primeros años en el poder.

Esa engrasada maquinaria de reelección podría darle ventaja “en los estados clave, como Florida, Ohio, Pensilvania o Wisconsin”, asegura Hult.

Pero las primeras encuestas internas de su campaña no han sido halagüeñas: le daban apenas el 39 % de la intención de voto en Pensilvania, el 41 % en Wisconsin y siete puntos menos en Florida que el favorito en la carrera demócrata, el exvicepresidente Joe Biden.

En una entrevista en la cadena ABC News, Trump afirmó que “esas encuestas no existen” y que las que ha visto él muestran que va “ganando en todas partes”. El episodio llevó a su campaña a despedir a tres de sus encuestadores, en un aparente intento de tranquilizar a Trump con respecto a sus opciones de reelección y de solventar la embarazosa filtración de los sondeos internos.