Pakistán teme que EEUU invada la zona tribal para echar a los talibán

Al menos 10.000 insurgentes extranjeros se encuentran presentes en el país asiático, donde están entrenando a jóvenes rebeldes y expandiendo el terrorismo por todo el territorio

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La Administración estadounidense busca estrechar los lazos militares con Pakistán para ayudar al país a combatir la creciente amenaza de los milicianos refugiados en el territorio, entre ellos los talibán, pero a medida que Obama avanza en el desarrollo de su nueva estrategia, Islamabad se muestra receloso ante los posibles planes de la Casa Blanca de entrar con sus tropas en el cinturón tribal.

De momento, las fuerzas norteamericanas destacadas en Afganistán se han limitado a atacar con aviones no tripulados objetivos de la insurgencia en las llamadas Agencias Tribales Administradas Federalmente (FATA), con una frecuencia que se ha multiplicado desde que el líder demócrata asumió el poder. Aunque criticadas en público, las operaciones cuentan con el consentimiento de Pakistán, según varias fuentes.

Hasta ahora, Obama ha anunciado una reunión con los dirigentes de Kabul e Islamabad, Hamid Karzai y Asif Ali Zardari, respectivamente, para principios de mayo, un aumento significativo de su contingente castrense y un paquete de ayuda al desarrollo de hasta 7.500 millones de dólares, condicionados a su contribución a la lucha contra los insurgentes.

Islamabad recibió mal que la ayuda fuera «condicionada» y exigió a Washington una muestra mayor de confianza en la capacidad y el empeño de sus tropas en combatir a los integristas.

El Ejército paquistaní ha lanzado desde el verano pasado varias operaciones en las FATA y en el adyacente valle del Swat, pero con desigual resultado. En demarcaciones tribales como Bajaur dio por derrotada a la insurgencia, pero en Swat se avino a un acuerdo de paz que ha supuesto la implantación de la ley islámica en el área. «El Gobierno no transmite seguridad en su estrategia contra el terrorismo y el extremismo.

Hablan de una operación múltiple que incluya disuasión, desarrollo y diálogo, pero sin orientación clara», criticó una fuente diplomática estadounidense. «En cada lugar hacen una cosa diferente. En Swat es diálogo, mientras que en Bajaur es disuasión. Habría que tomar el conflicto en su conjunto», explicó.

La fuente de la OTAN consideró que las ofensivas paquistaníes contra la insurgencia «han sido inútiles hasta ahora», ya que las tropas carecen del entrenamiento y la «mentalidad adecuada» para esta lucha. «La impresión es que la cúpula militar sí tiene la voluntad de llevar a cabo ofensivas duras, pero que los mandos inferiores aún ven complicado matar a su propia gente. No consideran que ésta sea su guerra», apuntó un alto mando de la inteligencia militar occidental, que opinó que «a EEUU le gustaría lanzar una operación en la zona tribal y va a desarrollar esa idea en el futuro».

Al menos 10.000 terroristas extranjeros se encuentran presentes en Pakistán, donde están proporcionando entrenamiento a rebeldes talibán y expandiendo el terrorismo por todo el país.