Obama: «Lo mejor está por llegar»

El demócrata se impone a Romney con mayor margen de lo pronosticado y revalida la Presidencia

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Con un recuento mucho más rápido de lo esperado y con más ventaja de la prevista (303 votos electorales frente a 206), Barack Obama fue reelegido ayer presidente de Estados Unidos. Una designación que el líder demócrata celebró en Chicago ante una enardecida multitud, a la que prometió que «lo mejor está por llegar», a la par que apeló a la unidad del país tras una batalla «polarizante».

Poco después de que su rival, el republicano Mitt Romney, reconociera su derrota en Boston, el dirigente hizo su aparición acompañado de su esposa, Michelle, y de las dos hijas de ambos, Sasha y Malia.

«Esta noche, 200 años después de que una colonia tuviese la posibilidad de elegir su propio destino, nuestra unión sigue avanzando. Y lo hace gracias a vosotros», aseveró, para agregar que el pueblo norteamericano «ha reafirmado el espíritu que ha pasado guerras, que ha levantado este país desde la desesperanza hacia la esperanza».

«En estas elecciones nos habéis recordado que, aunque el camino ha sido duro, nos hemos sobrepuesto, hemos luchado por nuestro retorno y en nuestros corazones sabemos que, para Estados Unidos, lo mejor está por venir», incidió.

El mandatario, quien con esta victoria permanecerá hasta 2016 en la Casa Blanca, reconoció también a su rival republicano, Mitt Romney, al que felicitó por una «campaña duramente luchada».

Pero, a la par, subrayó que es hora de dejar de lado la división política para centrarse en las tareas que tiene el país ante sí, entre las que priorizó la economía y también «arreglar el sistema migratorio».

«Y me hayáis votado o no, yo os he escuchado. He aprendido de vosotros y me habéis hecho un presidente mejor», sentenció, para concluir que «regreso a la Casa Blanca más decidido e inspirado que nunca sobre el trabajo a hacer y el futuro que tenemos por delante».

La rápida victoria de Obama, que se conoció poco después de las 23,00 horas (las 05,00 horas en España), sorprendió hasta a los analistas que, en vista de lo ajustados que habían estado todos los sondeos, habían predicho una larga noche de tensas esperas.

Pero la ligera ventaja que Obama fue perfilando poco a poco en algunos de los estados bisagra más pequeños después del cierre de la mayor parte de los centros electorales se tornó en definitiva cuando los medios le otorgaron uno de los territorios clave grandes, Ohio, escenario de una de las batallas electorales más duras en los últimos días. Una derrota más dura para Romney, pues fue la que sufrió en su propio estado, Massachusetts, o en Wisconsin, de donde es oriundo su compañero de fórmula, Paul Ryan.

Así las cosas, y con casi todos los estados bisagra, salvo Carolina del Norte, en manos demócratas, no importó que Florida siguiera contando los votos.

Horas después de su triunfo, Obama llamó por teléfono a los líderes opositores para manifestarles su deseo de colaborar para alcanzar consensos. Una tarea que, sin embargo, podría verse dificultada por un Congreso que revalidó el statu quo en que se encontraba, con la Cámara de Representantes bajo dominio republicano y el Senado en manos demócratas al menos por dos años más.