Obama escenifica la nueva relación de la Casa Blanca con Latinoamérica

El presidente venezolano, Hugo Chávez, que ha adelantado que boicoteará la declaración final del encuentro, tiene la intención de «resetear» sus vínculos con Washington.

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La V Cumbre de las Américas se abrió ayer con un líder como protagonista, el presidente de EEUU, Barack Obama, que se estrena en la región, y dos temas centrales, la crisis económica y las relaciones con Cuba, aunque la isla no está invitada al encuentro.

Un total de 34 jefes de Estado y de Gobierno del continente americano buscarán «asegurar el futuro de nuestros ciudadanos promoviendo la prosperidad humana, la seguridad energética y la sostenibilidad medio ambiental».

Ése es el título del documento que deberán suscribir, aunque para el inicio de la reunión, que al cierre de esta edición todavía no se había producido, todavía estaba siendo sometido a algunas consideraciones sobre su redacción y alcance, ya que la víspera el presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció que boicotearía la declaración final porque la considera ba «extemporánea», según comentó al recibir la visita del mandatario cubano, Raúl Castro, el único ausente de la cita.

El otro gran tema -fuera de la agenda- será el de Cuba. El jueves los líderes de la Alternativa Boliviariana de las Américas (ALBA) reunidos en Cumaná -costa oriental venezolana- recibieron a Castro, cuyo país, junto a Bolivia, Nicaragua, Honduras y República Dominicana, forma este foro de integración ideado como respuesta a las propuestas de libre comercio que viajan desde Washington.

Al llegar a la reunión, el dirigente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró que habrá una exigencia regional para que se ponga fin al embargo a La Habana. «Tenemos que exigir el cese del bloqueo, un asunto que ha significado un enorme daño al pueblo, la violación de sus derechos humanos, un verdadero genocidio que se prolonga ya por 48 años y que tiene que desaparecer», apuntó Ortega.

En Washington, el canciller de Chile, Mariano Fernández, aseguró que su país, que preside la Unión de Naciones Sudamericanas planteará el tema a Obama cuando ambas delegaciones se reúnan en un aparte de la cumbre, que posiblemente tendrá lugar hoy.

Aunque Ejecutivos tan dispares coinciden en que Cuba debería regresar a los foros políticos interamericanos, la cumbre de Trinidad y Tobago se define como un foro de «Gobiernos democráticos», una descripción que no todos esos Estados hacen extensiva al que rige en La Habana.

A veces los asuntos más sustanciales en este tipo de reuniones suceden fuera del gran escenario o al margen de la agenda. Por eso, hay una gran expectativa entre la prensa sobre lo que pueda hacer el venezolano Hugo Chávez, quien en la última cumbre realizada en Mar del Plata, en 2005, monopolizó los titulares de la prensa.

Aunque se da por descontando que el protagonista de la conferencia de Puerto España será el estadounidense Barack Obama, muchos están atentos ante la posible interacción que pueda darse entre ambos jefes de Estado.

Recientemente, Chávez aseguró que quería aprovechar la cita de Trinidad para «resetear» las relaciones con Washington, pero la reunión bilateral entre los dos presidentes no es probable. Sin embargo, no se descarta algún encuentro «casual» entre Obama y Chávez, de esos de pasillo, entre una sala y otra de la cumbre.

Y aunque sería tan sólo un intercambio de miradas, quizá algún saludo, o hasta un breve apretón de manos e intercambio de palabras, podría ser simbólicamente uno de los puntos álgidos que deje el encuentro continental.

«La política de EEUU ha fracasado»

La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, reconoció ayer que la política de su país hacia La Habana ha fracasado, al tiempo que acogió con beneplácito las declaraciones del presidente cubano, Raúl Castro, quien se mostró favorable a iniciar un nuevo diálogo entre los dos países.

«El diálogo es una herramienta útil para avanzar», señaló, al tiempo que reafirmó el interés de su país en fomentar la democracia, el respeto a los derechos humanos, la paz y la prosperidad.

Clintón adelantó, además, que el Gobierno del presidente Barak Obama «está comprometido» con aumentar en un 17 por ciento las inversiones en América Latina y El Caribe, porque considera «que es lo correcto y lo inteligente en estos momentos de crisis financiera mundial». La antigua primera dama hizo este anuncio durante una intervención en un foro sobre la Cumbre de Las Américas.