Los presos cubanos expatriados dicen no sentirse libres en España

Los represaliados políticos no saben si aceptar la condición de inmigrantes o solicitar el asilo, una opción que les cerraría las puertas de un futuro regreso a su país natal.

14

Pasada la euforia de su liberación, los nueve presos políticos cubanos exiliados en España, a los que ayer se sumaron otros dos, han comenzado a ejercer su labor de críticos al régimen comunista que les ha expulsado de su tierra y, por persona interpuesta, arremetieron tanto contra La Habana como contra Madrid al denunciar que, pese a estar fuera de la celda, aún no se sienten libres en su nuevo destino, ya que se encuentran en un «limbo jurídico» pues carecen de documentación que acredite su absolución y, por tanto, garantice que no volverán a verse tras los barrotes. Además, los disidentes insistieron en que su excarcelación es un gesto insuficiente para justificar que la UE suavice su política hacia Cuba, tal y como propugna el Gobierno socialista.

En una multitudinaria rueda de prensa celebrada en la sede de la Asociación de la Prensa de Madrid, seis de los ex presos de conciencia aseguraron que nunca solicitarán autorización para volver a su país y exigieron la puesta en libertad de sus ya ex compañeros reos que se niegan a abandonar la isla caribeña, para así probar la verdadera voluntad de cambio del Gobierno de La Habana.

«Si tenemos que pedir un permiso para regresar a la patria es que no somos libres, que no somos inmigrantes, sino que somos refugiados. Sigo siendo un perseguido político», confesó Julio César Gálvez. «Nuestra principal lucha es ésa, que el que se quiera quedar en Cuba sea libre», remarcaron los expatriados, condenados a 20 años de cárcel tras ser detenidos dentro del llamado Grupo de los 75, en la primavera 2003.

«No soy dueño de mí, ni en Madrid, ni en España. No dependo de mi decisión, de mi opinión. Me lo imponen», concluyó el opositor.