La Policía macedonia usa gases lacrimógenos contra los refugiados

Cerca de 20.000 inmigrantes han quedado atrapados en Grecia en la última semana

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La Policía macedonia empleó gases lacrimógenos para dispersar a cientos de inmigrantes y refugiados que cruzaron por la fuerza la frontera desde Grecia ayer, echando abajo una puerta en medio de la creciente frustración por las restricciones impuestas por los países balcánicos. En ese sentido, un testigo señaló que los policías macedonios lanzaron varias rondas de gases lacrimógenos contra la multitud, después de que echaran abajo una puerta metálica, y hacia la vía de ferrocarril donde los inmigrantes se habían sentado negándose a moverse, para reclamar su entrada en el país.

De esta forma, la ONG Médicos Sin Fronteras (MSF) confirmó el uso de gases lacrimógenos por parte de la Policía macedonia. Asimismo, informó de que sus equipos médicos en Idomeni, del lado griego de la frontera, trataron a quince personas, incluidos nueve niños, por problemas respiratorios y a otras siete, incluidos tres menores, por heridas provocadas por las vallas.

Se estima que unas 8.000 personas están concentradas en Idomeni, una pequeña localidad griega fronteriza con Macedonia, la mayoría de ellos sirios e iraquíes.

Previamente, se había producido una aglomeración a lo largo de la frontera, después de que circularan rumores de que las autoridades macedonias habían abierto la frontera después de varias horas de mantenerla cerrada. La multitud congregada en la alambrada con concertinas procedió a usar una pesada barra metálica para derribar la puerta excavando bajo la barrera y usando la fuerza para empujar arriba y abajo.

Al menos dos personas se desmayaron durante el apelotonamiento y el consiguiente uso de gases lacrimógenos, según las imágenes tomadas por las cámaras de televisión. Así, unos 20.000 refugiados e inmigrantes han quedado atrapados en Grecia en la última semana debido a las restricciones impuestas en sus fronteras.

Aclaraciones sobre los controles belgas

La Comisión Europea cuestionó los controles fronterizos que Bélgica comenzó a aplicar la semana pasada en respuesta a la decisión de Francia de desmantelar el campamento de refugiados en Calais para frenar una posible ola de refugiados al país. Así, le pidió aclaraciones y los motivos para justificarlos en una carta remitida la semana pasada al Gobierno belga.

“Es una petición de aclaraciones sobre la base legal, la duración y la justificación de los controles temporales notificados por Bélgica”, explicó la portavoz de Inmigración e Interior del Ejecutivo comunitario, Natasha Bertaud, que confirmó el envío de una misiva la semana pasada al Gobierno belga pero precisó que “no es una carta pública”. Bélgica anunció la semana pasada la reintroducción de controles temporales en la frontera para frenar la posible llegada de refugiados de Calais.