La OTAN busca adaptarse a las nuevas amenazas terroristas y nucleares

La cita, que abordará la puesta en marcha de un sistema de defensa contra misiles y la rebaja de cuarteles de la organización, concluye con una reunión de los líderes con Rusia.

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La cumbre que la OTAN inicia hoy en Lisboa quiere acelerar la adaptación de la organización ante las nuevas exigencias que afronta, desde la apertura al exterior y la preparación ante amenazas de nuevo cuño, hasta los cambios que requerirá para afrontar la crisis económica.

La reunión de jefes de Estado y Gobierno de los 28 países miembros de la Alianza Atlántica aprobará el nuevo concepto estratégico, un documento que recoge los objetivos básicos de la organización. El actual plan es de 1999, y el nuevo texto prevé una mayor globalización de la organización, visto que la mayoría de los peligros que afronta proceden de fuera del teatro europeo, como ciberterrorismo, misiles balísticos, terrorismo, piratería o amenazas a la seguridad energética.

Para ello, la OTAN prevé dar un mayor papel a la cooperación política a nivel multilateral con la ONU y la UE, pero también a colaborar con grandes actores internacionales como China, la India o Brasil.

A pesar de ello, el secretario general, el danés Anders Fogh Rasmussen, ha insistido en los últimos días en que la Alianza no quiere ser «un gendarme mundial», pero sí necesita actuar «con perspectiva global».

Sin embargo, la organización no llega con todos los deberes hechos en este apartado, ya que aún falta por cerrar un capítulo del documento relativo al encaje de la disuasión nuclear. Se trata de un debate «muy complejo» en el que Francia está insistiendo en lograr un lenguaje que garantice la independencia de sus fuerzas nucleares, y la cuestión podría no resolverse hasta el final.

La OTAN quiere dar su acuerdo político para la puesta en marcha de un sistema de defensa contra misiles balísticos, visto que más de 30 países tienen o están desarrollando esta tecnología.

Por ello, la Alianza no mencionará expresamente a Irán en la decisión que prepara, en momentos en que se prepara la reanudación de las negociaciones nucleares

El proyecto que manejan los miembros prevé expandir el sistema que ya prepara la Alianza para defender contra misiles a las tropas que tiene desplegadas, junto con el sistema que prepara EEUU.

A su favor, la organización insiste en que el coste de interconexión de esos sistemas será de menos de 200 millones de euros escalonados en 10 años, pero los diplomáticos reconocen que esa cifra no incluye el coste de comprar nuevos equipos militares (radares, misiles) para extender la protección a toda Europa.

Los líderes aliados también prevén aprobar el modelo de reducción de cuarteles generales (de 11 a siete) y de agencias (de 14 a tres) que tiene la OTAN, en busca de una reducción de costes y mejoras de eficiencia.

Los cierres de instalaciones no se decidirán ahora, sino en la primera mitad de 2011, y el propio Rasmussen admite que habrá «negociaciones duras» con los países que puedan ser afectados.

En un panorama de crisis económica con recortes de gastos de defensa en muchos países miembros, Rasmussen presentará también a los dirigentes aliados una lista de 10 sectores prioritarios de inversión, entre ellos lucha contra bombas de fabricación casera, transporte estratégico y programas de helicópteros de transporte.

Mañana habrá una reunión de todos los países con tropas en Afganistán, la UE y las organizaciones internacionales más presentes en ese país, como la ONU y el Banco Mundial, y el propio presidente afgano, Hamid Karzai.

Allí, se anunciará formalmente el inicio de la transición de la responsabilidad de la seguridad a manos afganas en algunos distritos más seguros del país para inicios de 2011, un proceso que se prevé extender progresivamente a todo el país para finales de 2014.

Además, la OTAN y Afganistán firmarán un acuerdo de cooperación a largo plazo, en lo que quiere ser una señal a los insurgentes de que la Alianza mantiene su compromiso con el país.

La agitada cita de Lisboa concluirá con una cumbre de los líderes de la Alianza con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, con la que se busca un nuevo comienzo a las relaciones con Moscú.

La organización espera acordar con el Kremlin el inicio de estudios conjuntos sobre la posible cooperación rusa en el sistema antimisiles.

Asimismo, ambas partes prevén firmar una declaración conjunta sobre las amenazas comunes que afrontan (como terrorismo o piratería), y también acordar un incremento del apoyo logístico y de formación ruso en Afganistán.

Zapatero apoya la estrategia en Kabul.- El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, apoyará en la Cumbre de la OTAN la estrategia en Afganistán, que fijará el traspaso de responsabilidades a las autoridades del país asiático a partir del próximo año y concluirá en 2014. El mandatario acudirá a la cita acompañado por las ministras de Exteriores, Trinidad Jiménez, y de Defensa, Carme Chacón.

España suscribirá la declaración sobre Afganistán que avanza un calendario para la transición a las fuerzas armadas afganas.

Sin embargo, la participación nacional y el tiempo de permanencia de sus tropas en la provincia de Badghis, su zona de responsabilidad, dependerá del informe que presentará en la Cumbre el máximo jefe de las fuerzas internacionales, el general estadounidense David Petraeus, aunque desde Moncloa señalaron que no hay una fecha para la salida de los soldados nacionales.