La ONU denuncia que 1.420 personas murieron durante el mes de agosto

La gran mayoría de las víctimas es población civil y 232 pertenecían al Ejército y la Policía.

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Al menos 1.420 iraquíes murieron y 1.370 resultaron heridos en actos de terrorismo y violencia durante el pasado mes de agosto, según el balance ofrecido ayer por la Misión de la ONU en Irak (UNAMI).

Del total, 1.265 de los fallecidos y 1.198 de los heridos eran civiles, mientras que 155 de los muertos eran miembros de las fuerzas de seguridad y otros 77 eran policías civiles, precisó la UNAMI en un comunicado.

“Solo en agosto, la ONU estima que 600.000 personas se han visto desplazadas mientras que miles más siguen siendo atacadas y asesinadas por el Estado Islámico y grupos asociados simplemente por motivo de su etnia o religión”, lamentó el representante especial de la ONU en Irak, Nickolai Mladenov. “El verdadero coste de esta tragedia humana es asombroso”.

“Pese a las difíciles condiciones, el Gobierno de Irak, la región del Kurdistán iraquí y la comunidad internacional están adoptando medidas urgentes para aliviar el sufrimiento de los que huyen de la violencia y para garantizar el retorno de los desplazados a sus lugares de origen de forma segura y digna”, añadió Mladenov.

Este balance no incluye datos de la provincia de Anbar, en el este, donde la UNAMI no puede verificar las cifras aportadas por sus fuentes. Esta parte del país está controlada en buena medida desde principios de año por el grupo yihadista Estado Islámico y otros grupos armados afines.

Según explica en su comunicado, los datos aportados por la Dirección de Salud de Anbar cifran en 268 los muertos y en 7.906 los heridos durante el mes de agosto en la provincia. Este balance incluye 53 muertos y 360 heridos en Ramadi y 215 muertos y 436 heridos en Faluya, las dos principales ciudades y donde se centran los combates entre el Estado Islámico y las fuerzas iraquíes.

Por otra parte, la UNAMI aclaró que su balance no incluye algunos incidentes que no pudo verificar así como las informaciones de civiles muertos por efectos secundarios de la violencia como la falta de acceso a agua, comida, medicinas o atención sanitaria. Así pues, remacha, estas cifras “son un número mínimo absoluto de las víctimas del mes de agosto”.

Amenaza

La canciller alemana, Angela Merkel, defendió ayer la decisión de su Gobierno de enviar armas a las fuerzas kurdas peshmergas que están combatiendo a los milicianos del Estado Islámico en Irak, argumentando que el grupo yihadista supone una amenaza para la seguridad de Alemania y de toda Europa.

“La desestabilización de largo alcance de toda una región afecta a Alemania y a Europa”, afirmó Merkel en su discurso ante el Bundestag, un día después de que Berlín publicara una lista de armamento, incluidas ametralladoras y granadas de mano, que enviará a la región.

“Señoras y señores, cuando los terroristas toman el control de un vasto territorio para dotarse a sí mismos y a otros fanáticos de una base para sus actos de terror, entonces surge el peligro para nosotros, entonces nuestros intereses de seguridad están afectados”, añadió la canciller.