El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, junto al primer ministro británico, Boris Johnson. / EFE
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El primer ministro británico, Boris Johnson, y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, acordaron ayer la necesidad de “intensificar” las conversaciones del brexit, informó Downing Street. El jefe del Gobierno conservador reiteró no obstante que no pedirá una prórroga de la retirada del Reino Unido de la Unión Europea, prevista para el próximo 31 de octubre, subrayó un portavoz del despacho oficial del ‘premier’ británico.

La oposición política consiguió la semana pasada tramitar una ley que conmina al Gobierno británico a solicitar un retraso del “divorcio” de la UE si no hay un pacto para el 19 de octubre. Johnson y Juncker, reunidos ayer en Luxemburgo, “acordaron la necesidad de intensificar las conversaciones y que las reuniones pronto tengan lugar a diario”, señaló el portavoz en un comunicado.

También se pusieron de acuerdo en que las conversaciones se desarrollen a nivel político entre el negociador del brexit de la UE, Michel Barnier, y el ministro para la salida del Reino Unido de la UE, Steve Barclay, añadió la fuente.

Compromiso de paz

Durante el encuentro de ayer, el primer ministro remarcó su compromiso con el proceso de paz en Irlanda del Norte y su determinación a alcanzar un acuerdo con la UE sin la polémica salvaguarda relativa a la provincia británica.

Esa cláusula de seguridad tiene como objetivo evitar una frontera física entre las dos Irlandas después del brexit y está pensada para que Irlanda del Norte quede alineada a las normas comunitarias si Londres y Dublín no llegan a un acuerdo sobre la futura relación comercial después de un periodo de transición entre ambos países. “El primer ministro también reiteró que no pediría una prórroga y que sacaría al Reino Unido de la UE el 31 de octubre”, añadió en la nota el portavoz de Downing Street.

Johnson dispuso la suspensión temporal del Parlamento británico hasta el 14 de octubre, cuando espera presentar un nueva agenda legislativa del Gobierno. Los partidos de la oposición manifestaron su rechazo a la decisión por considerar que la Cámara de los Comunes no tendrá tiempo para debatir el brexit.

En declaraciones posteriores a la cadena BBC, Johnson dijo que las críticas contra su suspensión del Parlamento son “una tontería”, puesto que los diputados podrán examinar su plan antes del Consejo Europeo de los días 17 y 18 de octubre.