«Hemos empezado bien»

Barack Obama envía un mensaje de optimismo a los estadounidenses al cumplir los 100 días en la Casa Blanca y asegura sentirse «complacido, pero no satisfecho» con su labor

Después de su llegada al poder, el presidente de EEUU, Barack Obama, admite sentirse a veces «sorprendido», a veces «abrumado», pero siempre optimista y convencido de que acabará superando los problemas que sufre el país.

Ése fue el mensaje que comunicó ayer en una rueda de prensa al conmemorar sus primeros 100 días de mandato, la tercera en horario de máxima audiencia y televisada desde el salón Este de la Casa Blanca desde que ostenta el cargo.

«Hemos empezado bien, pero éste es solo el comienzo», aseguró el mandatario, que a la hora de analizar lo logrado durante su gestión, se declaró «complacido, pero no satisfecho».

Barack Obama se mostró en ocasiones bromista, también reflexivo, para repasar asuntos que abarcaron desde la crisis económica hasta la gripe porcina, de la tortura al aborto, pasando por Pakistán o el cambio al Partido Demócrata del senador hasta ahora republicano Arlen Specter.

Así, en un momento dado, empleó la ironía acerca de la práctica nacionalización del sector bancario o el automotriz.

«Si alguien me hubiera dicho a mi llegada que los bancos rebosaban de salud, los automóviles se vendían como rosquillas y que solo tenía que preocuparme de Iraq, Afganistán, Corea del Norte, la reforma sanitaria, la independencia energética, Irán o una pandemia de gripe… me hubiera parecido un buen trato», se rió.

«Me encantaría tener una cartera de asuntos que atajar bien delgadita… pero eso no es lo que nos ha tocado», continuó.

A la pregunta de un periodista sobre lo que le había sorprendido más de su mandato, el tono se volvió casi introvertido.

«El presidente típico tiene que lidiar con dos o tres problemas graves. Nosotros, con siete u ocho. Y por eso hemos tenido que movernos muy rápido», aseveró el líder norteamericano.

En un tono más ligero se declaró «encantado» de tratar con las tropas estadounidenses, a las que agradeció su servicio en la defensa de la nación, «aunque no sé si encantado sería la palabra que usaría», bromeó.

Obama admitió también sentirse «atribulado» por la lentitud de los cambios en Washington, pero «conmovido» por la paciencia del pueblo a la hora de hacer frente a los problemas que, según reiteró una vez más, son «numerosos».

A ese mismo público al que reconocía que los problemas aún tardarán un tiempo en resolverse le quiso enviar un mensaje de optimismo, como ha venido haciendo desde su llegada al poder.

«Cada generación tiene que hacer frente a los desafíos específicos que afrontan. A nosotros resulta que nos ha caído una gran serie de ellos, pero no somos la primera generación a la que le ocurre y tengo confianza en que superaremos esos desafíos, como hicieron nuestros padres y quienes les precedieron», declaró el presidente estadounidense.

Su rueda de prensa era la número 11 desde su llegada al poder y la tercera en horario de máxima audiencia, más que la mayoría de los presidentes que le precedieron al cumplir los 100 días, pero menos que Harry Truman o que Bill Clinton.

A lo largo de su comparecencia, de cerca de una hora de duración, el dirigente demócrata respondió a 13 preguntas y, como en otras ocasiones, tuvo buen cuidado en buscar una variedad de voces a la hora de dar la palabra.

Una periodista hispana y un reportero negro pudieron plantear sus cuestiones al mandatario.

La Casa Blanca también asignó asientos de primera fila, los más codiciados, a varios periodistas afroamericanos.

Y, si su mensaje en general fue de un cauto optimismo, el presidente estadounidense también tuvo palabras de aliento para las minorías raciales.

Su plan de estímulo, sostuvo, ayudará sobre todo a las comunidades más vulnerables, donde se proveerán servicios como una ampliación de la cobertura de desempleo o centros sanitarios.

Y, específicamente dirigido a los hispanos, aseguró que ve el proceso para una reforma migratoria «avanzar este primer año. Y yo voy a moverlo tan rápidamente como pueda… Avanzamos a toda máquina en todos los frentes».

Obama defendió también el derecho al aborto y aseguró que su posición siempre ha sido «muy consistente» al respecto.