Gadafi avanza en su ofensiva

Las tropas leales al líder libio lanzan ataques sobre el enclave petrolero de Ras Lanuf y pone en jaque a los rebeldes, que piden ayuda internacional para acabar con la matanza de civiles

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Las fuerzas leales a Muamar el Gadafi mantienen su intensa ofensiva sobre la zona controlada por los rebeldes libios, que volvieron a reclamar ayer la ayuda de la comunidad internacional para acabar con la muerte de civiles.

Las tropas del régimen lanzaron un ataque por tierra y aire sobre el enclave petrolero de Ras Lanuf, situado a unos 350 kilómetros al oeste de Bengasi y cuyas instalaciones contienen peligrosos depósitos, que, en caso de explotar, podrían causar un desastre de proporciones difíciles de calcular, según Al Yazira.

Se desconoce si con la nueva ofensiva, el líder libio pretende retomar la ciudad y su puerto o si intenta solo probar la resistencia rebelde, pues los milicianos ya sufrieron el pasado martes un duro ataque que, con seis incursiones aéreas, les arrinconó en la defensa de Ras Lanuf.

Un portavoz del Consejo Nacional de Transición Interino (CNTR) Isam al Geriani, señaló en Bengasi que solo el martes los rebeldes habían sufrido 40 bajas entre sus filas debido a los bombardeos aéreos y agregó que temían más.

Mientras tanto, el dirigente insistía en que la rebelión de su país está incitada por el grupo terrorista Al Qaeda, que, afirmó, «ha suministrado drogas y dinero» para fomentar la revuelta popular. «Algunos de ellos -agregó- han llegado de Afganistán, otros de Egipto y algunos de Argelia».

Además, un emisario de su Gobierno se reunió con el titular de Exteriores de Portugal, Luis Amado, cuyo país ha sido elegido para presidir el Comité de sanciones de la ONU al país norteafricano.

El Ministerio informó en un comunicado que la entrevista estaba orientada a recabar informaciones sobre la situación que vive Libia. Según esa nota, la cita fue acordada con la Alta Representante para la Política Externa y de Seguridad de la UE, Catherine Ashton.

Por su parte, la oposición pedía ayuda en Estrasburgo. Así, el jefe de la comisión de crisis del CNTR, Mahmoud Jebril, señaló en la Eurocámara que «si la zona de la exclusión es la solución para frenar a esa máquina de asesinar (en referencia a Gadafi), que se haga». «Mire, aquí la elección no es tal. Por un lado, gente muriendo asesinada, y por el otro, un Consejo de Seguridad de la ONU que no se pone de acuerdo en qué hacer», afirmó.

Mientras tanto, la detección de tres vuelos de jets privados de la familia de Gadafi por el control aéreo de Malta, con dirección a El Cairo, desató el entusiasmo en Bengasi, donde la información fue recibida con disparos al aire.

Según Al Yazira, dos de los tres aviones Falcon del presidente, con capacidad para entre seis y ocho pasajeros, aunque se desconoce quién viaja en su interior, modificaron sus planes de vuelo iniciales, con destino a Viena y Atenas.

Además, el coronel ha ofrecido una recompensa de 500.000 dinares libios (unos 450.000 euros) por la captura del presidente del CNTR, Mustafa Abdel Yalil. La sola aportación de información sobre el paradero del «espía» también se paga, a unos 200.000 dinares.