Espadas en alto en EEUU

Si prima el factor financiero, el republicano se alzará con el triunfo, pero la empatía que sienten los norteamericanos con su dirigente es un punto clave para el demócrata.

La batalla para poder permanecer en la Casa Blanca otros cuatro años se perfila dura para el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ante el contrincante republicano, Mitt Romney, cuando quedan menos de cuatro meses para las elecciones del 6 de noviembre.

Esto se puede ver ya en las encuestas a nivel nacional que actualmente solo le dan al actual mandatario un estrecho margen de 3,7 puntos por delante de su rival, según realclearpolitics.com.

La carrera es ajustada y eso se nota en el tono cada vez más agresivo y desesperado de Obama para recaudar fondos.

En la actualidad, al jefe del Gobierno le va bien por la victoria que consiguió hace unos días en la Corte Suprema en el tema de la reforma sanitaria. A renglón seguido, desde la campaña demócrata se envió un correo electrónico optimista a los seguidores del mandatario con el asunto: ¡Vamos a ganar las malditas elecciones!

Sin embargo, a principios de junio, un mail de la campaña electoral a los seguidores llevaba el asunto Nos han dado y contenía un llamamiento urgente para conseguir tres millones de dólares en donaciones, alegando que la campaña de Romney había batido a la de Obama en mayo al contar con 76 millones de dólares, frente a los 60 de los demócratas.

Prácticamente no pasa un día sin que a los seguidores del demócrata se les pida dinero. La semana pasada, Julianna Smoot, la vicejefa de campaña del presidente, recordó que si Romney gasta más, «hay muy buenas posibilidades de perder» las elecciones.

La victoria de Obama en 2008 frente al contrincante republicano John McCain se vio impulsada por la movilización en Internet de pequeños donantes, que ayudaron al emergente senador de Illinois a situarse sobre su rival.

La campaña este año parece estar dominada por los llamados super PACs (comités de acción política conformados para recaudar fondos), que pueden reunir dinero sin límites para una causa política. El super PAC que apoya a Romey va por delante del que sustenta a Obama (61,5 millones de dólares frente a 14,6).

Horas después de que el Supremo respaldase la ley sanitaria propuesta por Obama, la campaña oficial de Romney recaudó un millón de dólares, según la prensa.

En un panorama económico difícil, el demócrata tiene mucho en común con los presidentes que no repitieron legislatura, como Jimmy Carter y George Bush; y menos con el caso de Ronald Reagan, quien se benefició de un giro rápido en un entorno económico adverso para conquistar por segunda vez la Casa Blanca en 1984.

En esta fase aún inicial de la campaña, sin embargo, las encuestas aún no son confiables pero dan al actual mandatario una ventaja clara, pues todo el electorado está familiarizado con Obama y una de cada dos personas asegura que le gusta. Frente a ello, casi el 20 por ciento del censo no conoce a Romney. A estos votantes hay que hacerles conocer al exgobernador de 65 años antes de que voten por él. El republicano recibirá un impulso cuando sea formalmente designado candidato en agosto.

La campaña de Romney ha conseguido recaudar millones para gastarlo en anuncios, especialmente en los nueve estados donde la batalla será más feroz: Colorado, Iowa, Florida, Carolina del Norte, Ohio, Nevada, Pennsylvania, Virginia y New Hampshire.

¿Y qué es lo que al final decidirá la batalla? Si es por los resultados económicos, Obama no tiene buenas perspectivas, con el desempleo estancado en el 8,2 por ciento.

Sin embargo, si lo que prima es el factor de la empatía, entonces el entorno privilegiado de Romney, su larga carrera como ejecutivo y su fortuna, estimada en unos 250 millones de dólares, podría jugar en contra.

Su rígida personalidad y su pertenencia a la iglesia de los mormones le distancia todavía más del hombre corriente. Las encuestas muestran que Obama está considerado una figura que resulta más afable a los votantes.