El hartazgo de la mujer del emperador

La esposa de Berlusconi califica de «desvergüenza» que el líder italiano incluya a actrices y modelos en las listas para las europeas.

Silvio Berlusconi ha encontrado en su mujer la mayor crítica hacia sus actitudes marcadamente machistas. Veronica Lario, esposa del primer ministro italiano, ha asegurado que la candidatura de actrices y modelos bellas en la lista del partido de su marido a las elecciones europeas es una «desvergüenza» para «diversión del emperador».

En unas declaraciones recogidas por toda la prensa transalpina, Lario se refiere a la reciente polémica por la inclusión entre los candidatos del Pueblo de la Libertad (PDL) de mujeres del mundo del espectáculo, entre ellas alguna participante en concursos televisivos.

La estoica compañera de Il Cavaliere afirmó que se trata de «una falta de discreción del poder», que ofende «la credibilidad de todas» las féminas. Lario dijo compartir la opinión de quienes consideran que todo esto es «para diversión del emperador», en referencia a su marido, ya que a su juicio se trata de crear «basura sin pudor en nombre del poder».

En sus declaraciones, la colérica esposa se felicitó por el papel de las mujeres en el mundo empresarial y político y puso como ejemplos de ayer y hoy a la ex primera ministra británica Margaret Thatcher y a la actual canciller alemana, Angela Merkel.

No obstante, la esposa del líder italiano apuntó que la belleza «no es un mérito, ni un demérito» en el campo de la política.

Lario quiere que quede claro que ella y sus hijos son «víctimas y no cómplices» de una situación que se ven obligados a «sufrir».

Según reveló, el dirigente participó el domingo en la fiesta de cumpleaños de una joven de 18 años en Nápoles, algo que le sorprendió mucho, ya que su marido «nunca» fue a las fiestas del 18 aniversario de sus hijos.

Las declaraciones de Lario llegan después de que la Fundación Farefuturo, que preside el titular de la Cámara de Diputados, el derechista Gianfranco Fini, criticara con dureza desde su página web la utilización que hace Berlusconi de la figura femenina.

«Asistimos a una dirección del partido (PDL, al que pertenecen Fini y Berlusconi) que utiliza bellos rostros y cuerpos de personas que no tienen nada que ver con la política con el objetivo de proyectar una falsa imagen de frescura y renovación», criticaba su artículo.

Hace dos años Berlusconi debió pedir perdón a su mujer por sus «frivolidades», después de que ésta exigiese sus disculpas públicas por la falta de respeto que le mostró en una cena en la que cortejó descaradamente a otras mujeres. Veronica Lario, que hasta entonces era famosa por su discreción y defensa de su privacidad, envió una carta al diario La Repubblica, en la que exigía que su marido se retractara de su comportamiento.

Ahora, lejos de rectificar, el primer ministro italiano considera que las críticas de su esposa a la candidatura de mujeres bellas en su lista para las europeas se deben una maniobra de «la prensa de izquierda y de la oposición».