El Laborismo arranca su congreso dividido por el brexit

Se han presentado más de 90 mociones, la mayoría para pedir apoyo a la causa de la permanencia y se espera que este lunes se defina en una votación la postura de la formación

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Manifestantes proeuropeos en Brighton durante el congreso Laborista.
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El Partido Laborista de Jeremy Corbyn arrancó ayer en Brighton (sur de Inglaterra) su congreso anual, marcado por las divisiones internas entre sus miembros ante la ausencia de una posición unificada frente al brexit o salida del Reino Unido de la UE.

En un contexto de alta tensión política, donde la posibilidad de elecciones generales anticipadas es cada vez más probable, el Laborismo lidia con importantes discrepancias por su disparidad de puntos de vista sobre la marcha de Europa.

El comienzo de la conferencia de este año se vio empañado por el amago llevado a cabo por Jon Lansman, del grupo Momentum (simpatizante de Jeremy Corbyn) a fin de eliminar la posición de “número dos” del partido (ocupada por Tom Watson) con una moción presentada ante el Comité Ejecutivo Nacional de la formación.

Si bien Corbyn paralizó una votación que iba a celebrarse ayer para decidir eliminar o no ese cargo, el movimiento contra Watson desató la indignación de numerosos diputados, que lo consideraron antidemocrático, contrario a los valores del Laborismo y advirtieron de que podría derivar en una “guerra civil interna”.

En una entrevista con la emisora Radio 4, el propio Watson lo tildó de “ataque sectario” y opinó que iba contra las “tradiciones que lleva manteniendo el partido durante cien años”.

El “segundo” de la formación protagonizó varios desencuentros con Corbyn y se mostró favorable a que a que el Laborismo respalde la permanencia en la UE en un futuro referendo.

Un grupo de activistas puso en marcha durante el congreso una campaña con la que quieren empujar al Laborismo a que respalde la permanencia en la UE en el caso de un segundo referendo pese a que Corbyn ya insinuó que, en esa situación, él podría adoptar una posición neutral.

El líder izquierdista defiende que un Ejecutivo laborista aseguraría un acuerdo de brexit “sensato”, que llevaría ante un referendo, en el que la otra opción sería permanecer en el bloque.

Última palabra

Tras una reunión del Comité Ejecutivo Nacional del partido, Corbyn subrayó su intención de combatir la austeridad y de dar a los ciudadanos “la palabra final sobre el brexit”. “Nuestra conferencia estará totalmente unida para derrotar a este gobierno tory, a la austeridad y pobreza que han traído a los británicos, y a la forma en la que el primer ministro (Boris Johnson) ha suspendido el Parlamento para evitar rendir cuentas (ante él) y que haya debate, declaró.

Michael Chessum, del grupo de izquierdas Another Europe Is Possible, indicó ayer a medios locales que “los miembros y votantes del Laborismo entienden que el brexit es un proyecto Tory, que versa sobre desregular la economía y socavar los derechos de las clases trabajadoras e inmigrantes”.

Se han presentado más de 90 mociones ante la conferencia sobre el brexit, la mayoría para pedir apoyo a la causa de la permanencia y se espera que el próximo lunes se celebre una votación para definir la postura de la formación.