EEUU registra la primera muerte fuera de México

La Organización Mundial de la Salud estudia elevar a la fase 5, de un total de 6, el nivel de amenaza pandémica al constatar que la gripe afecta ya a nueve Estados.

La globalización dificulta el control de la gripe porcina y hace casi imposible controlar el foco primigenio. Las alarmas se volvieron a disparar ayer al conocerse que la patología había causado en Estados Unidos la primera muerte fuera de México, mientras el virus H1N1 se sigue propagando por diversos países del mundo.

Ante la sucesión de contagios, que ya afectan a nueve naciones (México, EEUU, España, Canadá, Reino Unido, Nueva Zelanda, Israel, Austria y Costa Rica), la Organización Mundial de la Salud (OMS) se plantea declarar la fase 5 (de 6) de la alerta pandémica por la propagación.

La institución insiste en que los Gobiernos no deben bajar la guardia, a pesar de que la mayoría de enfermos tienen un pronóstico leve y de informaciones como las de las autoridades aztecas de que los casos sospechosos se están estabilizando, con 346 nuevos. En México, donde se vinculan a la enfermedad la muerte de más de medio centenar de ciudadanos -aunque la OMS solo confirma siete fallecidos-, la vida sigue mediatizada por la amenaza de esta gripe, que ha obligado a cerrar centros escolares y de ocio, así como a otras restricciones, que dejan casi paralizada la capital y su área metropolitana, donde viven unos 19 millones de personas.

La amenaza se hizo más patente al conocerse la muerte de la primera persona fuera del país norteamericano, que luego se supo que era un niño mexicano de 23 meses que estaba visitando a sus familiares en Texas cuando cayó enfermo y que pereció tras ser ingresado en un hospital de Houston.

«Es una noticia triste, pero no debemos olvidar que la gripe es una patología muy seria», aseveró el director del Centro de Control de Enfermedades (CDC) de EEUU, quien recordó que el virus común se cobra cada año en ese país la vida de 36.000 personas.

Tras conocer el fallecimiento del menor, el presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó que las escuelas de la nación deberían considerar la suspensión de sus actividades si se agrava la propagación de la epidemia.

«La situación es grave y merece la adopción de las mayores precauciones», sostuvo el líder demócrata. «Todos debemos mantenernos vigilantes e insto a las autoridades locales a que lo notifiquen a las federales cuando se identifique un caso», agregó.

El mandatario señaló que el Gobierno de Washington «vigila la situación de cerca y de manera continua», al tiempo que enfatizó que se está haciendo todo lo posible para contener la enfermedad. Subrayó que las escuelas deben hacer planes para la suspensión temporal de las actividades si se producen más casos, y «las familias deben considerar sus opciones para el cuidado de los niños».

«Si se cierra una escuela, el envío de los niños a una guardería no es una opción», explicó. «Si alguien está enfermo -añadió- debe quedarse en casa, en lugar de ir a trabajar o a la escuela. Y si hay niños enfermos, deben quedarse en casa».

Por ahora hay 91 enfermos confirmados en 10 estados del país, aunque los más afectados son Nueva York (51 casos), Texas (16) y California (14). Ante esta situación, la nueva secretaria de Salud de EEUU, Kathleen Sebelius, explicó que se ha comenzado a preparar la distribución de los 50 millones de dosis de antivirales con que cuenta el país.

Las extensión del virus y las previsiones de los expertos han llevado a la OMS a plantearse la posibilidad de agravar su sistema pandémico de alertas y para dilucidarlo convocaron una reunión urgente. «Nos estamos acercando a la fase 5, pero aún no hemos llegado. Este paso es muy significativo y tenemos que estar absolutamente seguros de que hay una transmisión sostenida del virus en al menos dos países», declaró el secretario general adjunto de la organización, Keiji Fukuda.

«A diferencia de la gripe aviar, en la que las personas se infectaban por contacto directo con las aves, aquí no. El virus se originó por los cerdos pero las infecciones no han sido a causa de estos animales», precisó Fukuda, quien rechazó decisiones como la del Gobierno de Egipto, que decidió sacrificar a todos los puercos del país.

El secretario general adjunto de la OMS subrayó que «es poco probable que la pandemia se pare en este punto» y que los expertos aún no saben «como el virus afecta a las personas y cómo puede evolucionar de un estadio leve a uno severo».

Mientras se comienzan a evaluar las pérdidas relacionadas con el brote, algunos países como Francia han planteado la idea de limitar los vuelos a México, lo que rechazaron de inmediato los ministros de Transporte de la UE reunidos en Praga.

La Unión Europea convocó ayer a representantes de la industria farmacéutica para estudiar cómo producir en el plazo más corto posible una nueva vacuna contra esta nueva gripe, como desde distintos ámbitos se propone -en aras de la exactitud y del impacto económico sobre el sector porcino- que se denomine a esta enfermedad vírica.