Víctor Barrio torea al natural en la plaza de Valdemorillo en el mano a mano de 2011. / VICTORBARRIO.ES

Se cumplen diez años del mano a mano novilleril más recordado de los últimos tiempos. El 4 de febrero de 2011 la plaza cubierta de Valdemorillo acogió el duelo entre los dos novilleros con picadores de más proyección del momento para abrir su tradicional feria de San Blas. El salmantino Juan del Álamo y el segoviano Víctor Barrio se vieron la caras en el coso madrileño después de que en la temporada 2010 ambos reclamaran la atención de los aficionados, en una tarde que abrió cartel el rejoneador Álvaro Montes. Del Álamo llegaba como líder del escalafón tras torear 38 novilladas con un balance de 43 orejas y un rabo, mientras que el de Grajera, con doce tardes menos, terminó con 56 y seis respectivamente.

En aquel año, Barrio firmó varias actuaciones importantes, sobre todo en la Comunidad de Madrid, en plazas como Las Ventas, Moralzarzal o Guadarrama, además de conseguir el ‘Alfarero de Oro’ en Villaseca de la Sagra (Toledo). El inicio de la campaña 2011 en Valdemorillo fue arrollador para el segoviano: primera tarde y cinco orejas a una novillada de José Cruz, que le llevó a ser el triunfador de la feria con la ‘Chimenea de oro’. De forma unánime, aficionados y prensa pusieron en boca de todos un nombre. ‘Barrio, de calle’, tituló en aquella ocasión José Miguel Arruego en Mundotoro; ‘Víctor Barrio, un torero de capital’, Rosario Pérez en ABC.

Diez años del último gran mano a mano novilleril
Víctor Barrio, en la feria de Valdemorillo en 2011. / VICTORBARRIO.ES

Tras aquella tarde, Del Álamo y el de Grajera volvieron a compartir cartel y rivalidad en varias plazas como Barcelona, Las Ventas o Córdoba de novilleros; e incluso el salmantino fue testigo de la alternativa de Barrio en Madrid. Después coincidieron en Sepúlveda y Riaza.

En 2015, Barrio regresó a Valdemorillo como matador de toros y volvió a arrojar su concepto clásico y de valor en una corrida de Cebada Gago, con corte de tres orejas. También volvió en 2016, tarde en la que obtuvo un trofeo. La historia del segoviano y Valdemorillo no termina ahí, pues en 2017 la Puerta Grande del coso de ‘La Candelaria’ pasó a llamarse ‘Víctor Barrio’ y su hermana, Ruth, y su padre, Joaquín, descubrieron un azulejo en su memoria.