Bruselas espera un acuerdo durante la segunda quincena del mes de agosto

0

El comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici, indicó ayer que las negociaciones entre la troika y las autoridades griegas para un tercer rescate estarían en marcha, y confió en que el acuerdo se dé en “la segunda quincena de agosto”. “Hay un calendario teórico que nos lleva al principio de la segunda quincena de agosto, pero veremos cómo avanzan las cosas”, declaró el comisario en una rueda de prensa en Bruselas, para evitar ser más preciso en las fechas en este caso.

“El objetivo es concluir el MoU (Memorando de Entendimiento), es en eso en lo que trabajamos. Las negociaciones acaban justo de empezar”, advirtió. Moscovici explicó que los contactos “a todos los niveles” entre la Comisión y el Gobierno de Alexis Tsipras se produjeron a diario y advirtió de que el ritmo de las negociaciones dependerá en buena medida del compromiso de Atenas con las reformas en este caso.

Por ello, Moscovici confió en que el parlamento heleno diera cuanto antes luz verde al segundo paquete de medidas que exigirían los acreedores de Grecia, y que incluya medidas para acelerar los procesos judiciales y también para la transposición de la directiva sobre resolución bancaria. En este sentido, el comisario quiso poner freno a los “rumores” que apuntarían a más o menos reformas y subrayó que expertos de la troika (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) estarían en estrecho contacto con el Gobierno heleno para ofrecer “su apoyo en la elaboración de las medidas”.

Además señaló que las reformas y ajustes que se exigirían a Atenas serían “ni más ni menos” aquellos especificados en la declaración de los jefes de Estado y de Gobierno de la eurozona tras la cumbre en la que se acordó, con condiciones, iniciar las negociaciones para el tercer programa de ayuda. En su comparecencia ante la prensa, Moscovici también subrayó que la ayuda urgente de 7.160 millones de euros de las arcas comunitarias para que Atenas cumpliera con sus pagos más urgentes permitió al Gobierno de Syriza salir de la situación de impago con el FMI y cumplir con el BCE en este sentido.

El préstamo puente ofrecido por la UE procede del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSM, por sus siglas en inglés), un instrumento que contaría con el aval del presupuesto comunitario y que necesita el visto bueno de los Veintiocho para liberar sus fondos. En el caso griego, el desembolso encontró reticencias en países como Reino Unido, que fueron salvadas con las “garantías” propuestas por Bruselas, para cubrir el riesgo de los países de fuera del euro con los beneficios obtenidos por el BCE en este sentido.