António Costa cierra la campaña electoral con la victoria asumida

El actual primer ministro permanece como el más votado en todas las encuestas

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El candidato socialista António Costa rodeado de seguidores en el último día de campaña electoral en Lisboa.
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La campaña electoral portuguesa concluyó ayer con la victoria prácticamente asumida del actual primer ministro, el socialista António Costa, inamovible de la primera posición de todas las encuestas y ahora a la búsqueda de socios que le permitan gobernar en solitario.

Las expectativas de sorpresas en la jornada final quedaron disipadas a primera hora con la publicación de las últimas encuestas disponibles antes de que la jornada de reflexión imponga silencio.

En todas ellas se da por segura la victoria de Costa, que mantiene la tendencia de los últimos meses y se consagra en la primera posición con una horquilla de votos de entre el 36,5% y el 38%, lo que en el mejor de los casos le dejaría con 114 diputados, a apenas dos de la mayoría absoluta, y en el peor con 104.

Con el segundo partido, el PSD (centroderecha), a una considerable distancia —los sondeos le dan en torno al 28%—, la principal incógnita al cierre de campaña es con quién pactará el primer ministro para alcanzar una mayoría que le permita seguir gobernando en solitario.

Hace cuatro años lo logró con el apoyo parlamentario del marxista Bloco de Esquerda y la coalición de los comunistas y los verdes, la CDU, pero esa histórica alianza, bautizada como “geringonça” (chapuza en portugués), vive ahora sus horas más bajas.

Los desencuentros de la legislatura, que desembocaron en desconfianza entre los socios, y el probable ascenso del Bloco, al que las encuestas otorgan un 10% de votos el domingo, erosionaron la posibilidad de que la alianza se repita.

Por ello, Costa busca alternativas que no le exijan un Gobierno de coalición a cambio de apoyos —como teme que haga el Bloco si vuelve a pedirle ayuda— y la solución puede residir en pactar solo con los comunistas (con el 7% de los votos) o, de forma más sorprendente aún, con el animalista PAN.

El PAN, considerado la revelación de la campaña, ha “roto toda la vajilla”, según la prensa, y se prepara para subir de su actual único diputado a hasta los cinco escaños que le auguran algunos sondeos.

Su popularidad es tal que una medición afirma que superará a los democristianos CDS-PP y serán la quinta fuerza política con el 4,4% de los sufragios.

Caso Tancos

Con estas dudas acabaron ayer dos semanas de campaña electoral marcadas por los debates económicos al principio, donde los socialistas están más cómodos, y luego arrasada por la irrupción del escándalo del caso Tancos, un robo de arsenal militar ocurrido hace dos años.

La acusación de la Fiscalía por prevaricación a quien entonces era ministro de Defensa, José Azeredo Lopes, supuso un golpe para António Costa, quien siempre le defendió y se vio por ello sometido a ataques de la oposición de centroderecha.

El PSD llegó incluso a pedir un debate parlamentario durante la campaña sobre este asunto, algo que impidió la izquierda, votando conjuntamente a favor de atrasarlo hasta después de los comicios.

El escándalo de Tancos no fue el único elemento inesperado en campaña. Después vino el huracán Lorenzo, que amenazó con cambiar la agenda del primer ministro por los efectos devastadores que se esperaban en el archipiélago de las Azores, y que acabó reducido a una fuerte tormenta.

Y ya en las últimas horas, la sacudida de la muerte del líder histórico de la derecha portuguesa Diogo Freitas do Amaral, fundador del CDS-PP y que murió este jueves a los 78 años a consecuencia de un cáncer.

La relevancia de Freitas do Amaral, considerado uno de los padres de la democracia lusa, llevó al Gobierno a anunciar que sus restos serían velados este viernes en el Monasterio de los Jerónimos de Lisboa y a declarar luto nacional para el día de su funeral, mañana sábado, que coincide con la jornada de reflexión.

También trastocó el cierre de campaña de CDS-PP, que no canceló eventos el jueves pero que ayer acabó antes que nadie los actos, a primera hora de la tarde, en Lisboa.

El resto de formaciones concluirán la campaña con cenas. Los socialistas en Oporto (norte), el PSD y el PAN en Lisboa, el Bloco en Setúbal, a las afueras de la capital, y la CDU en Braga (norte).