UNO

Entre la segunda y la tercera década del siglo XX arriban a Segovia una pléyade de artistas, la mayoría de ellos pintores. A diferencia de quienes llegaron en años anteriores, lo hacen con la mirada impregnada de referencias pictóricas españolas, de maestros modernos que dejan huella en las características de sus paletas. Sorolla y Zuloaga permanecen siempre al fondo. Fue Mauricio Fromkes quien alcanzó mayor relevancia y calidad, y quien mejor desarrolló su personalidad como pintor. Junto a su mujer, Eva, amaron Segovia como amaron España. Hicieron de la ciudad su hogar. Desde él proyectaron su personalidad a los jóvenes de la Generación de 1920.

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